Los españoles en Reino Unido que votan para el Parlamento Europeo lo hacen con el brexit en mente

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Stux. / Pixabay.

Unos 88.500 españoles registrados en la demarcación de Londres; unos 11.000, en Edimburgo; y 28.175, en Manchester. Esa es la suma de ciudadanos españoles residentes en Reino Unido. Los mayores de 18 años están llamados a votar a las elecciones al Parlamento Europeo que se celebrarán del 6 al 9 del próximo mes de junio. Los electores españoles tienen dos formas de votar: trasladándose al consulado respectivo del 1 al 6 de junio para depositar el voto en la urna o mandarlo por correo a los consulados citados antes del día 4. La consulta europea arrastra una gran apatía entre el electorado que, desde las instituciones, intentan revertir para esta convocatoria.

Víctor Jiménez, español residente en Londres, lleva casi dos décadas trabajando en el periodismo financiero y está convencido de que debe participar en las elecciones. Sus razones son las siguientes: “Porque vivo en Reino Unido, veo claramente la campaña de la extrema derecha norteamericana contra valores que consideramos fundamentalmente europeos, fundamentalmente democráticos. Desde el brexit son valores también más propios de la Unión Europea (UE)”. Estas son las primeras elecciones post brexit, puesto que la salida de Reino Unido de la UE no se hizo efectiva hasta 2020, el año siguiente a la última consulta electoral (2019), aunque el referéndum se celebró en 2016. “Creo también que veremos el retorno de Reino Unido a la UE más pronto que tarde”, apostilla Víctor desde su telescopio financiero e internacional.

El convencimiento de Víctor para votar, no lo comparte la actriz Montserrat Roig de Puig que, como Víctor, cuenta en dos décadas el tiempo que campa en Inglaterra. “No voy a votar, porque siempre he visto las elecciones europeas como una consulta interna entre ellos, no de la gente de la calle. Me siento distanciada de las instituciones europeas y no sé ni cómo funcionan”. El distanciamiento que resalta Montse entre las instituciones europeas y el electorado constituye un agravio frecuente en la comunidad española en Reino Unido, cuya participación electoral es superior en elecciones generales y en autonómicas que en las europeas. Los consultados sacan a relucir la peculiaridad del brexit, o el Reino Unido fuera de la UE, que se pone a prueba por primera vez. “El brexit me ha hecho valorar más lo derechos que tengo como europea, puesto que veo que los británicos han perdido muchos derechos, especialmente la libre circulación de ciudadanos, la enseñanza Erasmus y también contratos laborales o prestaciones sociales en el extranjero”, comenta la actriz que, con su trabajo, va de aquí para allá.

Montse acaba de llegar de Barcelona de rodar El gran salto y en una semana viajará a Budapest a grabar un espacio publicitario. Conoce bien Europa, y añade: “Personalmente, me gustaría que Reino Unido volviese a la UE, porque el brexit obstaculiza la libre circulación de la cultura entre los pueblos de Europa: ha levantado más muros que puentes”. Ni pensando así, ella se anima a votar. Los españoles que no están registrados en el consulado tampoco están en el CERA (Censo Electoral de Residentes-Ausentes) y no podrán votar. Los no registrados forman un sector, mayoritariamente joven y temporal, que se cuenta en miles de personas. Desde el brexit pueden permanecer seis meses de turista y si quieren trabajar, o estudiar, necesitan un visado del Home Office o ministerio de Interior británico.

El valenciano Ferran Nogeroles trabaja en sistemas informáticos para el sector bancario desde hace 26 años en Inglaterra. Contesta sin dudar: “Claro que votaré, como ciudadano europeo quiero parlamentarios que representen a la ciudadanía y que avancen en temas que a mí me importan, como el apoyo a Ucrania u otros de igual relevancia”. En el mismo sector de la informática se gana la vida Eduardo Ramos, de 47 años, que no moverá un dedo electoral. ”A mí, la Unión Europea siempre me ha parecido una máquina de burocracia, y ahora que veo los desacuerdos que tienen sobre Israel y Palestina todavía la considero más ineficaz, aunque sé que para España es una garantía de democracia”, apostilla.

Ferran Nogeroles, informatico, votará para tener voz en Europa. Foto Cedida.

La barcelonesa Mónica Costa ha cumplido 51 años, de los cuales lleva 24 en Londres, encargada de los temas de género en Europa de Amnistía Internacional, tiene afilado el análisis político. Votará, “porque a pesar de vivir fuera de la UE me siento ciudadana de la UE, me preocupa lo que pasa en España y en la UE, y sobre todo porque hay que parar a la extrema derecha en Europa, puesto que tiene la vista puesta en estas elecciones”. Como a otros de los consultados, el brexit la ha trastocado y le ha dado otra razón para votar. A su parecer: “El discurso divisivo, racista y xenófobo que rodeó el brexit desde el principio sigue estando muy presente en el país, y está teniendo efectos muy negativos en varios colectivos, como los migrantes, sobre todo los no europeos o los racializados”.

Por otros motivos, pero igual de decidida a emitir su voto, la asturiana Flor Farpón, asentada en Inglaterra desde hace más de tres décadas, opina lo siguiente: “Se necesitan leyes dictadas desde Europa, que protejan los derechos de los ciudadanos, independientemente de los gobiernos de turno de cada país, y políticas comunes que protejan nuestros intereses comunes en derecho, medio ambiente, comercio, etc. También iré a votar porque es importante la unión de los europeos para hacer frente común contra fuerzas o países que puedan poner en peligro lo valores democráticos que defiende Europa”.

La mayoría de los consultados aquí coinciden en que el brexit ha tenido un efecto negativo en la vida cotidiana de los españoles en Reino Unido, desde la subida de precios a nuevas trabas y obstáculos burocráticos. Mónica recuerda que “en la campaña del referéndum prometían que el dinero que iba a Europa se destinaría a mejorar la Sanidad Pública y la Educación; nada de eso ha ocurrido”.

Con poco entusiasmo, y dudando como Diderot, el terapeuta madrileño Ignacio Lavayen votará, medio contagiado por el brexit. “La UE cada vez tiene más poder de decisión en lo que afecta a España, y es más importante. Yo, en cambio, cada vez soy más euroescéptico porque no me gusta que la UE tenga poder sobre los Estados políticos; voto porque soy realista y son las reglas del juego de hoy, no porque esté de acuerdo con ellas”, explica Ignacio, a la dirección de una ONG en Londres. Por unas causas o por otras, el brexit puede cambiar el porcentaje de participación que se ha producido hasta ahora en las consultas electorales para el Parlamento Europeo. Se sabrá a partir del 9 de junio.

gnacio Labayen, votará sin pleno convencimiento. Foto Cedida.

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