Los irreverentes arquetipos femeninos en la exposición Kaliyuga Girls

 

Psychotropic StrixLas diseñadoras italianas Valeria Franceschini y Chiara Baldini exponen sus tendencias en la galería Sunbury

En la misma noche de Guido Fawkes, el pasado 5 de noviembre, que adornó de pirotecnia el evento, el sello fuckyouverymuch y todos los artistas colaboradores, inauguraron en la Galería Sunbury la exposición de Kaliyuga Girls. Amigos y curiosos se acercaron atraídos por esta nueva forma de coser tan virtuosa y conceptual. Las chicas de fuckyouverymuch, las italianas Valeria Franceschini y Chiara Baldini, fueron las anfitrionas del evento en el que no faltó la presencia de Yinca Shonibare, autor de la escultura temporal que puede verse en Trafalgar Square, Nelson´s ship in a bottle y quien ha hecho posible la exposición cediéndoles el espacio físico que la muestra ocupará hasta el 20 de noviembre en el este de Londres.

Mistress Priestesses. Vestido altar.Una curiosa y elegante presentación de maniquís atrapa la atención del visitante. En un minimalista espacio y con presupuesto reducido, penden del techo estas piezas únicas cargadas de un mensaje liberador y evolutivo. Las artistas han contextualizado la colección en la Kaliyuga hindú, la última era del hombre en la que su propia destrucción dará lugar a una nueva vida, más evolucionada. Y son las Kaliyuga Girls quienes desde su aérea suspensión surgen a propósito para conducirnos a un nuevo principio. Nos susurran, nos cantan, nos cuentan los arquetipos de una nueva feminidad que ha de llegar. La experiencia sensorial es plena gracias a la lectura de los textos de Chiara, quien se adentra en mitologías ancestrales para rescatar 

personajes femeninos repudiados y darles un valor positivo y actual. La música original de Pati, con la que compone una sugerente melodía a partir de palabras y frases dichas por mujeres que ella luego, en su laboratorio musical, recorta, aísla, monta o repite.

Ellas, nos susurran, nos cuentan y nos cantan los arquetipos de una nueva feminidad todavía por llegar

Ante el grupo de las Mistress Priestesses, las nuevas intérpretes de lo sacro que se van ataviadas en sexys vestidos hechos de sotanas de obispos o de manteles de altar de ricos encajes, el espectador entiende enseguida esta denuncia metafórica sobre la necesidad de reciclar, en concepto y materia, ideas y tejidos de nuestra herencia católica.

Sisters in Love.En el grupo de las Daughters without Father tejidos tradicionales de Oriente Medio se desnaturalizan. Las kippas israelitas pasan a ser las copas de un sexy bikini, una manta árabe para la oración (con brújula incluida para encontrar la Meca), se reconvierte en un simpático vestido de tarde. O pañuelos palestinos se transforman en vistosas camisas burlándose, todo el conjunto, del odio local e irracional heredado de padres a hijos durante décadas.

En el centro de la sala se erige la niña mimada de la colección. La criatura más enigmática. Se trata de un lienzo naturista pintado a mano por artistas valencianos exquisitamente transformado en un espectacular vestido de noche. Una fina joya de alta costura. Es la Psichotropic Strix. Una adaptación del mito griego de Lamia, que en esta versión, llega al nirvana, a la sabiduría, con la ingestión de plantas que la Madre Naturaleza pone a su disposición.

Princess Lilith.En un segundo plano, la revoltosa retina del espectador desde el principio encuentra a Princess Lilith. Lilith se viste con un divertido bikini de croché que imita con desparpajo y humor la anatomía femenina: pechos, vello púbico y clítoris. Obra cedida a la exposición por Elina, una colaboradora finlandesa. Y le va como anillo al dedo si se conoce a Lilith. Ella es la primera mujer de Adán según la Torah. Creados ambos por Yavéh de la misma materia y por tanto iguales, abandona a Adán porque no le permite ponerse arriba mientras copulan. Pósters de películas porno de los años 70 animan la escena y denuncian, en clave de humor, el tratamiento que el cuerpo femenino ha tenido en la industria.

Las Sisters in Love, defienden un concepto difícil aún de asimilar ya que hablan de la fraternización entre las amantes de un mismo hombre, de la absoluta armonía del amor, de la comunidad afectiva de las almas. La obtención visual del concepto es un juego de espejo. El reflejo del propio espectador y, en su defecto, el propio reflejo del diseño original. 

Se anuncia la llegada de una mujer con la que vamos de la mano a una nueva poética 

Obligada es la parada ante la Goddess of Snakes, una réplica fiel en algodón y a todo color del vestido que porta la estatuilla de la Diosa de las Serpientes en el museo de Heraklión en Creta. Ella es la Gran Madre Naturaleza, la señora de la fertilidad de la tierra. Este diseño de naturales tejidos se erige sobre un fondo de basura, denunciando la degeneración y la destrucción humana del medio natural.

Sisters in Love.La colección anuncia la llegada de una mujer libre y voluptuosa que se ama a sí misma por encima de todas las cosas, pero que ama también a sus hijos, a sus rivales (que por ende dejan de serlo para hermanarse), a la naturaleza y los dones que le brinda. Una mujer que ama el sexo y la paz sin límites ni condiciones. Ya nunca más entrará en obsoletos corsés hechos de subyugadores patrones. Es una mujer de cuya mano entramos en una nueva poética llena de sentido común y armonía. Sin rabiosos celos, sin fraticidas guerras de dogma, sin la irracionalidad del machismo, sin la gula del consumismo. 

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