Portada | Actualidad | Los políticos y la erre
Alfredo Pérez Rubalcaba.

El pasado 9 de julio Alfredo Pérez Rubalcaba presentaba su proyecto como candidato a la Presidencia de España ante 1.300 invitados en el Palacio Municipal de Congresos madrileño. Un discurso de algo más de una hora precedido por un vídeo con erre, con R de Rubalcaba, de relajado, de racional, de realista, de reconocido, de reconocible y así hasta 24 adjetivos para describir al ya ex vicepresidente del Gobierno y ex ministro de Interior.

Con su oratoria, Rubalcaba convenció a su audiencia y los militantes del PSOE salieron con un aire de convencimiento y optimismo en su horizonte político después de la debacle de las elecciones autonómicas del pasado 22 de mayo. Bajo el lema ‘escuchar, hacer, explicar’ se presentaba un aspirante cercano, agradecido a sus compañeros por la confianza depositada en él como posible futuro presidente de España, agradecido a todos los votantes del PSOE de los últimos años que han creído en la gestión del partido y agradeciendo a sus ex jefes, José Luis Rodríguez Zapatero y Felipe González, lo que ha aprendido de ellos en todos los años que lleva haciendo política.

Rubalcaba contaba su plan de Gobierno de España con la experiencia, y el peligro, de haber estado muchos años haciendo política, un corredor de fondo que se ha llevado su experiencia deportiva a las pistas de la política. Explicó sus principales objetivos: crear empleo, hacer una economía sana y competitiva, propiciar la igualdad de oportunidades y realizar cambios en la política y en la democracia, además de pedir dedicar parte del beneficio bancario al empleo, especialmente para los jóvenes. Una disertación socialdemócrata la de Rubalcaba, al que le va a costar despegarse de la política de recortes ejercida desde el Gobierno en los últimos dos años y desmarcarse de sus errores como el eterno segundo de a bordo con dos presidentes del Ejecutivo.

Porque, como era de esperar, las críticas al Rubalcaba político y a su discurso no tardaron en llegar. Mientras que el PP reclamaba que el futuro de España se escribe con erre, pero de Rajoy, algunos medios de comunicación apuntaban a la erre de respeto y reforma de la mano del partido de la calle Génova. Además, el vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, comparaba al candidato socialista con las películas de Rocky (la erre otra vez): «Siempre acaba igual y tiene muchísimas partes 2», afirmando que esta última parte es «Rubalcaba, el regreso».

El vicesecretario de comunicación señaló también que Rubalcaba no tiene «credibilidad» porque es «corresponsable» de la elevada tasa de paro en España y de los recortes sociales, y que «es lo mismo que Zapatero pero sin las cejas», a lo que añadía: «De qué nos sirve que se marche Zapatero si nos quedamos con sus ministros».

Sin embargo, este doctor en Químicas no se da por vencido y Rubalcaba dice y está convencido de que todavía hay partido, que los resultados de las próximas elecciones no están escritos aunque sí es sabedor de la difícil tarea de acortar la enorme distancia que separan al Partido Popular y al PSOE en las últimas encuestas de intención de voto de los españoles. Para ello ha pedido «concertación antes que la confrontación» y ha señalado al PP como el adversario y no como el enemigo. El candidato a la Presidencia del PSOE pretende alejarse de una crispación política que ha minado a la sociedad española y ha hecho que muchas veces el Congreso pareciese un patio de colegio más que un foro de debate.

Pero es que los políticos están en todo. Hace días que se le pedía a Rubalcaba que dimitiese por el caso Faisán, por el que se juzga a tres mandos policiales de haber dado un chivatazo a ETA en el año 2006 y en el que no está imputado, y ahora, tras la dimisión de Francisco Camps, ya ex presidente de la Generalitat Valenciana, el PP le pide a Rubalcaba que siga su ejemplo y tome de la «misma medicina».

«No son comparables tres trajes con traicionar a la Policía y la Guardia Civil con ETA. Y por tres trajes que no le regalaron Camps se ha ido honestamente a su casa, a ver por traicionar a la Policía y Guardia Civil políticamente con ETA cuánto tarda Rubalcaba en irse a casa», sostenía Pons tras la dimisión de su colega.

Seamos un poco serios señores políticos y pónganse a hacer política de verdad. No estaría de más que nuestros representantes retomasen sus trabajos de sentarse a buscar cuál es la mejor forma de gestionar un país, el nuestro, España, y nos contaran cómo van a hacerlo. La R ha dado que hablar.

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