Los últimos días (2013): post-apocalipsis en el Spanish Film Festival

Después de haber pasado por las carteleras españolas hace unos meses, el Spanish Film Festival incluye Los últimos días en la programación de este año en su premiere inglesa. Si bien la mejor ciencia ficción y el fantástico de España se encuentra en estos momentos en el cine low cost (impulsado por la moda del crowfunding) con títulos como Diamond Flash, Extraterrestre o Summertime, el film de los Pastor sirve de ejemplo sobre los derroteros que seguramente seguirá la cinematografía carpetovetónica de gran presupuesto. Aquí no hay señas de identidad de Garci, Cuerda, Berlanga…sino otro mundo visual y narrativo que bebe directamente de la industria norteamericano. Cine de género puro y duro que se une en el festival a otros retazos actuales de similar estilo, como Fin o El cuerpo.

No deja de ser curiosa la trayectoria de los hermanos Pastor, Alex y David, en el mundo del séptimo arte. Estos dos jóvenes catalanes -32 y 35 años- amantes del cine fantástico con cuidadas aspiraciones comerciales al más puro estilo hollywoodiense tuvieron que migrar fuera de España para encontrar el apoyo que su país no podía darles en ese momento. Empezaron por el final, y en USA dirigieron la historia de temática zombi Infectados (2009), la primera película del dúo, protagonizada por Chris Pine, el capitán Kirk del Star Trek ideado por J J Abrams. Tres años después volvieron a la tierra natal, ya con apoyo financiero, para realizar Los últimos días.

Los últimos días, o The Last Days, se sitúa en la Tierra post-apocalíptica, Barcelona concretamente. Una extraña epidemia hace que las personas no puedan salir al exterior. El aire libre, el sol, el cielo, les afecta hasta el punto de provocar la muerte. La única opción es ocultarse en lo profundo, usando las alcantarillas o las vías del metro para desplazarse. Marc (Quim Gutiérrez) es un joven cuyo mayor anhelo es unirse a su novia, Julia (Marta Etura), de la que desconoce el paradero. Marc descubre que el mismo jefe que intentó despedirlo del trabajo antes del mortal virus, Enrique (José Coronado), ha robado el GPS de un coche abandonado para intentar encontrar a su padre. La amenaza a Enrique de contar sobre el hurto a los demás consigue que acepte al otrora subordinado como acompañante en búsqueda de lo que cada uno necesita encontrar.

Lo que más sorprende de esta obra es la calidad de la puesta en escena. Un holgado presupuesto de 5 millones de euros les sirve a los directores para lucirse en el apartado técnico. Todo el diseño de producción es espléndido, en especial los momentos en los túneles del metro y los interiores de oficina. Menos brillante resulta la parte que transcurre en un supermercado -demasiado Fura dels Baus- aunque poco relevante para la sensación final que desprende el conjunto. Se lo podemos perdonar. Tomando un poquito de allí y acá (Soy leyenda, The Happening, La carretera...), el resultado es un, mayormente, entretenido producto que nos invita a pensar en las cosas esenciales de la vida y en los injustos ritmos sociales que debemos seguir para encajar en la cruel maquinaria capitalista. Y está José Coronado, así que todo bien.

Más información:
4 de octubre 8.30 pm
Ciné Lumière
17 Queensberry Place
London SW7 2DT

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