Los vertidos residuales que se vierten en los ríos ingleses están provocando un desastre medioambiental

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Las compañías de gestión del agua en Inglaterra están provocando una catástrofe medioambiental. Y es que según una investigación llevada a cabo por el periódico The Guardian,en los ríos ingleses se vertieron aguas residuales sin control alguno en más de 200,000 ocasiones en 2019. Las cifras, obtenidas a través de solicitudes de información ambiental, rastrean los vertidos de aguas residuales a los desagües pluviales de los ríos ingleses.

Los críticos dicen que los vertidos de aguas residuales no tratadas son rutinarios. Algunos ríos ingleses, como el Támesis, el Windrush, el Avon o el río Wharfe, se encuentran entre los muchos afectados. Mientras tanto, las altas temperaturas registradas en Inglaterra hacen que muchos bañistas, usen los ríos para refrescarse o practicar deportes acuáticos como el kayak o paddleboard. Con el riesgo que esto conlleva para la salud de las personas.

Según el Tribunal de Justicia Europeo, los países están legalmente obligados a tratar las aguas residuales antes de que se viertan en las vías fluviales. Solo se aceptan “circunstancias excepcionales” como verter desechos humanos no tratados después de una lluvia extrema. Sin embargo, la descarga de aguas residuales en ríos ingleses en 2019, según ha revelado a The Guardian una fuente anónima, es algo frecuente y rutinario.

La fuente anónima, quien ha trabajado en la industria del tratamiento de aguas durante muchos años, dijo al tabloide británico que las aguas residuales liberadas eran “una horrible mezcla séptica de suciedades para los ríos”. En marzo del 2020, el Gobierno pidió a las compañías de aguas que instalaran monitoreos en su conductos por donde vierten sus aguas. Sin embargo, los datos revelan que hasta junio, 9 empresas de aguas todavía no han colocado monitores en 3.400 de sus 10.000 conductos.

Medidas más estrictas para evitar más vertidos de aguas residuales en los ríos ingleses

El laborista y miembro del Parlamento, Luke Pollard, ha dicho que verter aguas residuales solo se debería hacer en circunstancias extremas tal como lo dice la UE. “La regulación debe ser más estricta para evitar que las compañías de agua realicen estos vertidos como una medida diaria”, ha continuado. “Los clientes de las compañías de agua estarán muy sorprendidos por la frecuencia de las liberaciones de estas aguas residuales. Además del daño que causa a algunos de los hábitats fluviales más valiosos y preciados de nuestro país”, ha aseverado Pollard.

La agencia de Medio Ambiente normalmente emite permisos a las compañías de agua para liberar desechos humanos no tratados. Estos incluyen excrementos, condones y papel higiénico. Estos desechos pueden ser liberados en ríos después de lluvias torrenciales para evitar que el agua regrese e inunde las casas. Sin embargo, los datos revelan que estas liberaciones se han producido cientos de veces. Si una compañía realiza más de 60 vertidos de desechos al año, la agencia de Medio Ambiente debería realizar una investigación. Pero hasta ahora la agencia dice confiar en el procedimiento que realizan de las compañías de agua.

Ashley Smith, un activista contra la contaminación de aguas residuales aseguró que el sistema era poco más que una “licencia para contaminar”. Smith, que monitorea los derrames de aguas residuales en el río Windrush en Oxfordshire, dijo que los vertidos ocurren siempre que hay una ligera lluvia. “Se le ha dado a la industria una forma de apuntalar la infraestructura fallida y ha explotado esto con entusiasmo”, dijo Smith. “La incapacidad de la agencia de Medio Ambiente para enjuiciar o impulsar mejoras no has llevado a donde estamos hoy, en una completa confusión con la contaminación y sin control.”

Sobre el autor

Graduado como periodista bilingüe en la universidad Roehampton, Reino Unido.

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