Manuel Portillo: «Siempre soñé con contar historias, me da igual el formato»

Manuel Portillo es un director de cine valenciano, que nació en  1987 y que puede presumir de tener en sus estanterías multitud de galardones internacionales a su faceta como director. Su trilogía la conforman las películas “El artesano”“Pasos de sirena” y “Un largo camino”, que narran la historia de distintos personajes en distintas épocas pero con algo en común: la búsqueda de un imposible en la España de los siglos XVIII al XX .  Arrasa en todos los festivales de Fashion Film a los que se está presentando. Manuel estudió Comunicación Audiovisual en la Universidad CEU Cardenal Herrera y ya allí se veía su madera como director. Ahora se presenta al Fashion Film Festival de Londres para presentar sus trabajos.

Manuel Portillo. / Manuel Portillo

¿Cómo ha llevado eso de ganar tantos premios en tan poco tiempo?

Ha sido sorprendente, cuando esta trilogía paseaba por festivales yo ya estaba sumergido en otros proyectos, entonces empezaron a llegar las nominaciones y más adelante los premios. Al principio tímidamente pero después parecía un huracán, y ya van 9 premios internacionales. Creo que aún no soy muy consciente. El volver a reencontrarte con la obra tiempo después te da otra perspectiva, por fin la comienzas a verla desde fuera, porque cuando estás rodando y montando estás demasiado inmerso como para poder verla de una manera completamente objetiva. Es una inyección de adrenalina para seguir haciendo lo que mejor sabes hacer.

¿Cómo se ha planteado las películas?

Siempre me gusta que haya una parte muy humana en ellas. Una búsqueda introspectiva y personal, creo que todos intentamos encontrar nuestro lugar en el mundo. Primero se busca la historia y el contexto, y después se definen los personajes y cómo interactúan con ese mundo. Después simplemente comienzas a verlo y a desarrollarlo. El estilo es otra parte muy personal en estas historias, amo la belleza naturalista y cuidadosamente imperfecta. Cuando te quedas mirando una pintura, y ves la mirada de un personaje, muchas veces te preguntas: ¿en qué estaría pensando?, ¿cómo sería su día a día?, a veces como director me encantaría traspasar el lienzo y meterme con una cámara para observar de manera cercana esa vida. Y eso es lo que he tratado de hacer con estas obras.

 ¿Qué destacaría de ellas?

Han sido una pequeña parte de mi vida, estuve totalmente inmerso cuando las estaba haciendo, hasta tal punto de utilizarlas como referencia temporal. En lugar de decir “el año pasado”, digo “cuando estaba con esta obra”.

Han sido unos proyectos muy importantes en mi carrera, porque después de años trabajando en esto, y guiándome por el instinto para determinar el estilo que imprimía en cada pieza, por primera vez me senté a definir un estilo propio que debía estar presente en mi obra. Analicé lo que llevaba hecho y lo que me gustaría hacer, y revisé todas esas libretas de apuntes que llevaba años apilando para conseguir definirme como director. Me refiero a la parte técnica y visual.

Creo que un director siempre se está buscando, y nunca debe dejar de hacerlo. Además siempre somos muy camaleónicos, porque hay proyectos que te piden un cambio radical. Sinceramente, no sé cómo será mi obra en unos años, pero siempre guardaré el recuerdo del viaje, interno y externo, que supuso este proyecto.

Sus películas se han quedado por delante de marcas tales como Prada Jean Paul Gaultier o Hermés…

Al final, lo importante es la historia y el talento, independientemente del número de ceros en un presupuesto. Evidentemente, con más dinero tienes más posibilidades a nivel de producción y todo es más fácil de hacer. Pero Hollywood nos enseña constantemente que una producción multimillonaria no es una buena película. No voy a entrar en casos concretos, pero reconozco que muchas veces entré en algunos de esos festivales sintiéndome pequeño y abrumado por el nivel de mi competencia, y después salí sintiendo que al final lo que importa es contar una buena historia.

¿Qué nos puede contar de cada una de sus películas?

Pues que son un pequeño parto. Tienen mucho de mi, de mi infancia, traumas, momentos, recuerdos, etc. La gente que me conoce a veces se sorprende con el tono tan profundo de las piezas, porque soy una persona muy sencilla, y no suelo dar discursos existencialistas ni nada parecido. Supongo que todos buscamos una manera de expresarnos, yo lo hago con la cámara y todo lo que viene después.

En el fondo, y sin eclipsar la historia principal, esta trilogía habla del proceso vital de un individuo.

La primera,  “El artesano”, retrata la inocencia y el inicio del camino, la pureza que tantas veces tratamos de recuperar, y la simpleza de un amor por la creación que aún no está manchado por nada ni por nadie. “Sólo piel con piel”

La segunda, “Pasos de Sirena”, habla del núcleo de la búsqueda, la mitad del camino. Es la búsqueda del imposible más tangible, una historia de amor entre dos personas que nunca llegaron a conocerse, y cuyo final nunca podrá ser feliz. “Sólo agua y cielo”

La tercera, “Un largo camino”, es el final del camino. Es la responsabilidad y la pérdida, es cómo dejas huella y cómo todo sigue después, de manera natural. “Sólo silencio y tierra”

Sus películas van más allá de la publicidad convencional, ¿cómo lo consigue?

Los directores prácticamente nunca tenemos libertad creativa en publicidad. Siempre aportamos algo, aunque a veces sólo sea el estilo narrativo y visual, pero nunca podemos hacer lo que queramos. Estas piezas fueron muy peculiares porque tuve libertad creativa dentro de los valores que quería comunicar la marca. Y eso hizo que a pesar de que no tenía muchos medios, me volcase en que tuviesen alma. Desde la narrativa hasta los mismos textos, son fruto de noches sin dormir obsesionado con encontrar ese sabor imperfectamente bello para contar unas historias poco habituales. Son los ingredientes para una receta poco convencional y con un tono muy propio. Ojalá más marcas confiasen en mi de esa manera.

Fashion film. Se trata de contar una historia en la que la marca que produce la obra tiene una presencia en el argumento, ¿cuándo estaba en la Facultad pensaba que se iba a dedicar a ello?

Para mi es sencillo, siempre soñé con contar historias, da igual el formato. Terminé eligiendo el vídeo porque es la caja donde uno puede meter mayor número de artes. Cabe la fotografía, la música, la interpretación, literatura, etc. Y luego también tiene un punto obsesivo, en cuanto a capturar momentos, capturar una belleza imperfecta que pueda trascender el tiempo. El fashion film es una forma de hacerlo muy interesante, porque tratas de trasmitir sentimientos en tu espectador, trabajas sobre una estética, un look y una atmósfera que den un sabor único, y eso siempre es un gran reto para un director.

¿Cómo es la búsqueda de lo imposible en Europa entre XVIII al XX?

Creo que la búsqueda es lo que define al ser humano. Buscar lo imposible es algo muy común en los soñadores, da igual la época y el lugar. A mi me fascinan estos personajes, porque viven la vida con mayor intensidad y siempre tienen grandes historias que contar. Persiguen una quimera, y lo hacen con todas sus fuerzas. Tienen un remanente quijotesco pero en un estilo más contemporáneo. Me gustaba que cada historia fuesen diferentes personajes, en diferentes épocas y diferentes lugares, pero con algo en común. Y a nivel de contexto, siempre pensamos en el mundo del calzado en España, desde oficios casi olvidados que retratasen Europa en las diferentes épocas.

Se presentará al FFF de Londres, ¿qué espera de ese Festival?

Nada. Nunca espero nada de un festival. Todo lo contrario, me siento agradecido porque potencian nuestro trabajo y ayudan a la proyección de nuestras obras.

¿Cuáles son sus planes de futuro?

Estoy contento porque cada vez llaman mejores marcas, pero quiero seleccionar cada vez mejor los proyectos que acometo. No puedo estar quieto, y eso a veces me ha llevado a coger algún proyecto que realmente no me emocionaba, y eso es un error. Tengo que aprender a coger menos y mejores proyectos, y guardar algo de tiempo para hacer ficción. Últimamente hago mucha publicidad, y no me quejo porque me gusta, pero lo que realmente me apasiona es la ficción. Por eso busco géneros como el fashion film que me permitan mezclar ambos mundos.

¿Cuáles son las marcas con las que ha trabajado? ¿Y con las que piensa trabajar?

He trabajado en anuncios de todo tipo, con marcas tan diversas como Heineken, Revlon, Microsoft, Red Bull, Sony, Natural Honey, Samsung, Warner… Y me encantaría decirte con las próximas que voy a trabajar, pero en este sector son muy cautelosos con los temas de confidencialidad y no me dejan.

Desde muy joven comenzó a moverse en el mundo cinematográfico, ¿algún consejo para los nuevos cineastas?

Aquí recitaría el mítico “No lo hagas” del poema de Bukowski. Creo que se titulaba “quieres ser escritor” o algo así, y es de lo mejor que he leído en mi vida. Si tienen madera de cineastas da igual lo que les diga, porque ya han empezado. Tiene que apasionarte hasta el punto de volverte loco para no tirar la toalla. Tienes que respirar por hacer cine, tiene que salirte el celuloide por los poros, ya que es un camino sangre, sudor y lágrimas. Si alguien se reconoce en estas palabras, va por buen camino. Entonces, y sólo entonces, que no pare. Que nunca deje de soñar, y que nunca olvide por qué está ahí. Ya que después de haberse dejado su vida misma, hay algún pequeño momento de felicidad, que no es equiparable a ninguna droga en el mundo.

Relacionado

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio