Más de tres millones de británicos se pasan al cigarrillo electrónico

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Más de tres millones de británicos se han pasado al cigarrillo electrónico. Así lo refleja el estudio publicado recientemente por Ash (Action on Smoking and Health, por sus siglas en inglés). Ese informe sugiere que cada vez son más los británicos que optan por abandonar el tabaco convencional y elegir una alternativa, en principio, con menos efectos nocivos tanto para la salud como para el medio ambiente.

En concreto, se ha registrado que el número de personas que han emigrado al cigarillo electrónico alcanza los 3,2 millones. Esto supone un aumento del 10% con respecto a 2017. El año pasado fueron 2,9 millones las personas que utilizaron los cigarros electrónicos. En 2012, apenas  se llegaba a los 700.000. En la tabla abajo ilustrada se puede comprobar que la cifra de hoy en día es más de cuatro veces superior a la de hace seis años.

Evolución desde 2012 de fumadores de cigarrillos electrónicos. Fuente: Ash

El informe arroja asimismo que la mitad de quien ha abrazado el cambio a la alternativa lo ha hecho porque ha abandonado el tabaco convencional. El resto, ha empezado a consumir cigarrillos electrónicos con la también intención de dejar los cigarros normales.

El repunte de los cigarrillos electrónicos no significa que entre los más de siete millones de fumadores y fumadoras en Reino Unido, no haya todavía escepticismo. De hecho, un tercio de ellos y ellas dice no haberlo probado nunca. Entre los motivos que más repiten está el del desconocimiento del producto. También el del miedo a dejar de ser adicto a un tipo de cigarros para serlo de otro diferente.

¿Es posible un Reino Unido sin humo?

El objetivo a largo plazo en Reino Unido es que las calles y los establecimientos del país británico estén libres de humo. Al menos del humo que procede del tabaco convencional. Esa es al menos la meta que estableció Peter Nixon, director en Reino Unido e Irlanda de una de las productoras tabacaleras más importantes del mundo. Nixon aseguró que podría ser una realidad en 10 años. Para ello, aseguró en su día, tendrían que sentarse a dialogar el Gobierno, la industria y los consumidores.

Sobre el autor

Periodista desde que me levanto hasta que me acuesto. Y viceversa. Actualmente en Londres.

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