Planes radicales para evitar la destrucción del planeta

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El abusivo uso de recursos naturales, la escasa conciencia social y la avaricia. Estas son las principales causas de la terrible situación en la que se encuentra el planeta Tierra. El cambio climático ya ha causado la extinción de algunas especies, además de la aparición de enfermedades y desastres naturales. A pesar de que gran parte de la sociedad muestra preocupación por conservar el ecosistema, todavía algunos lo ven como algo lejano. Se trata de todo un desafío al que hay que enfrentarse actuando lo antes posible, con acciones inmediatas.

Científicos de la Universidad de Cambridge planean establecer un centro de investigación en el que desarrollar nuevas formas de reparar el clima de la Tierra. Los nuevos métodos serán radicales, con el objetivo de poner freno ipso facto al problema. Esto se debe, a que los expertos del proyecto consideran que los enfoques actuales no son suficientes como para detener los daños irreversibles que se están causando en el planeta.

La iniciativa, coordinada por el ex asesor científico principal del gobierno, el profesor Sir David King, es la primera de este tipo en el mundo. Se espera que a partir de ella, se puedan presenciar  reducciones dramáticas en las emisiones de carbono. “Lo que hagamos en los próximos 10 años determinará el futuro de la humanidad durante los próximos 10.000 años. No hay un centro importante en el mundo que se centre en este gran problema”, expone el profesor.

Tres ideas científicas para combatir el cambio climático

1. Volver a congelar los polos

Para llevar a cabo esta idea, los expertos han pensado en “iluminar” las nubes. Lo harían bombeando agua de mar hasta mástiles muy altos en barcos sin tripulación que, posteriormente, la expulsarían a través de boquillas muy finas. Se crearían así partículas de sal que se inyectarían en las nubes. Esto las aumentaría, volviéndolas más reflexivas y refrescando las áreas bajo las mismas.

2. Reciclaje de CO2

Es una variante de una idea llamada captura y almacenamiento de carbono (CCS). Esto es, recolectar las emisiones de dióxido de carbono de las centrales eléctricas de carbón y gas o de las fábricas de acero, y almacenarlas bajo tierra. El esquema implica la creación de una instalación que convierta las emisiones de carbono en combustible utilizando el calor residual de la misma.

El profesor Peter Styring, de la Universidad de Sheffield, es quien está desarrollando un plan piloto de captura y utilización de carbono (CCU). Lo hace junto con la productora de acero Tata Steel. “Tenemos una fuente de hidrógeno, una fuente de dióxido de carbono, una fuente de calor y una fuente de electricidad renovable. Vamos a aprovecharlas y hacer combustibles sintéticos”, comentaba Styring.

3. Ecologización del océano

Se ha considerado la opción de la ecologización de los océanos con el objetivo de que absorban más CO2. Esto sería a través de la fertilización del mar con sales de hierro. Las partículas de hierro serían lanzadas al mar por barcos, haciendo que se estimulen las algas. Esto produciría masivas floraciones de algas en la superficie, que absorberían el CO2 del aire a través de la fotosíntesis. Sin embargo, hay experimentos que demuestran que estos organismos no consumen el suficiente dióxido de carbono. Por otro lado, también se ha estudiado la idea de alterar genéticamente los corales o verter productos químicos en el mar volviéndolo menos ácido.

Sobre el autor

Graduada en Comunicación Audiovisual. Me apasionan la danza, los viajes y la gente positiva. Bastante inconformista, charlatana y soñadora. "Todo pasa por alguna razón" y "un día sin reír es un día perdido" como filosofía de vida.

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