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Anna Mateos: “Prefiero estar por detrás en Reino Unido que por delante en España”

¿Es fácil abrirse camino como cantante, siendo española en Reino Unido? Sí y no. La pasión hispana juega un punto a favor en los musicales ingleses pero el fuerte acento español y el limitado número de papeles que los artistas españoles pueden interpretar en Reino Unido dificultan el camino hacia el éxito. Anna Mateos, artista catalana que interpretó el papel de Inés en el musical de El Zorro y que interpreta el de Consuelo en la obra “I was looking at the ceiling and then I saw the sky”, que se estrenará el próximo 2 de Julio en el Theatre Royal Stratford East, nos cuenta las luces y sombras de su carrera artística.

Anna Mateos interpretando el papel de Consuelo en “I was looking at the ceiling and then i saw the sky”.

¿Cómo empezaste en el mundo de la música?
Di mis primeros pasos en el canto cuando tenía 16 años en el conservatorio, como todo el mundo, aunque nunca me planteé ser profesional. Fui a la universidad y estudié derecho, y durante mi carrera me di cuenta que cantar era lo que realmente me gustaba. A mitad de la carrera decidí que no quería dedicar el resto de mi vida al derecho y empecé a colaborar como actriz en Barcelona. Por desgracia, era muy alta, y no me aceptaban en muchos papeles por culpa de mi altura. Acabé la Universidad y decidí que quería ser artista profesional.

Decidiste dar el paso de venir a Reino Unido ¿Cómo fueron los inicios en un país tan diferente a España?

Conocí a una profesora inglesa muy conocida en este país, llamada Julian Case, quien me animó a hacer un máster en Escocia en el que ingresaban muchos alumnos internacionales. Mi gran problema es que no sabía inglés por lo que los primeros meses tuve que dedicarlos a aprender el idioma. En España también trabajé, pero no tanto como en Reino Unido. Una vez que acabé el máster, la lucha fue encontrar un agente que me promocionara porque con el acento resulta muy difícil siendo española. Además en Reino Unido si no tienes un agente los directores de castings no te dan ninguna oportunidad. Y yo no lo tenía. Me enteré de que se estaba realizando Evita y pensé: “Aquí tengo que entrar”, el problema es que no tenía representante, por lo que bombardeé durante dos años a los directores de casting con cartas. Al final, por pesada (sonríe), conseguí mi papel en Evita. Una vez hecho, firmé con una agencia y empezaron a conseguirme papeles más importantes como el de Inés en El Zorro y el actual, donde interpreto a Consuelo para la obra “I was looking at the ceiling and then I saw the sky”.

[pullquote]En España no entienden que puedas estar a caballo entre Londres y Madrid[/pullquote]

¿Ves muchas diferencias entre la forma de trabajar aquí y en España?

Por desgracia en España sigue existiendo la cultura de trabajar por amiguismos. Si no conoces a alguien importante en tu sector es muy difícil encontrar trabajo. Este factor cansa mucho porque a veces mandas tus trabajos a España y no te dan la oportunidad de audicionar porque no te conocen, pese a haber trabajado en el Reino Unido. A mi me gustan mucho los retos y siempre he dicho: prefiero estar por detrás en Reino Unido que por delante en España. Los actores ingleses y la manera de trabajar es excelente. Considero que es el país que mejor lo hace. Mañana se estrena “I was looking at the ceiling and then I saw the sky” en el Theatre Royal Stratford East.

¿Qué destacarías de la obra? ¿Qué es lo que más te ha gustado?
Lo que más me gusta es que el material es de muy buena calidad. Lamentablemente, hoy en día cuesta mucho encontrar piezas tan buenas porque no abundan grandes compositores. La letra de esta pieza es poesía, por lo que hay mucho juego y mucha belleza encerrada en las palabras. La música es específica para cada personaje, cada uno de nosotros tiene una música distinta acorde a su personalidad. Y sobre todo me impresiona la manera en que han tratado el material, el modo en el que lo han acompasado para crear una estructura armónica.

¿Es el mejor papel que has tenido hasta ahora?
Sí, siempre digo que lo último es lo mejor.

En la obra interpretas a una mujer de El Salvador, ¿Te ha sido fácil interpretarla como española?

Fácil no fue. Españoles y latinoamericanos no somos lo mismo. Pero tenemos en común el temperamento de emociones, esa chispa de pasar del amor al odio en cuestión de segundos. Lo que más difícil me ha resultado es conseguir esa interpretación tan oscilante, adaptándola al ritmo lento en el que está escrito la música de mi personaje. Me cuesta cambiar el temperamento tan brusco y cantarlo tan dulce.

¿Qué rasgos hispanos aparecen en la obra?

Cada vez que Consuelo canta, aparecen ritmos latinos, típicos de las canciones populares peruanas. Mi personaje está escrito con ritmos folclóricos y bulerías. Y eso es una de las cosas brillantes de la obra, que cada personaje tiene un color musical distinto. El marido de Consuelo es un gángster y cuando sale en escena suena un ritmo hip-hop y rapeado… Creo que esta combinación hace que sea una obra increíble.

¿Hay algo de tu interpretación en el personaje de Consuelo que te gustaría cambiar?

Lo cierto es que me gustaría cambiarme a mí misma para poder adaptarme a mi personaje físicamente. Me encantaría ser más bajita porque las mujeres de El Salvador son más pequeñas. Por otro lado la última canción me costó mucho porque es muy grave.

[pullquote]Por desgracia en nuestro país sigue existiendo la cultura de trabajar por amiguismos[/pullquote]

¿Qué mensaje transmite la obra?

La obra es la historia de siete personas en Los Ángeles en la década de los noventa y refleja la tensión de sus interacciones personales. En mi opinión, el viaje de mi personaje Consuelo, una inmigrante ilegal latinoamericana, muestra que EEUU nunca será su casa. La obra transmite en cierto modo, el racismo que se vivió en América en ese periodo específico. América se vendía al mundo como “El dorado. El país de todos. La tierra donde los emigrantes buscan una nueva vida”, cuando en realidad la mayoría de las grandes oportunidades estaban reservadas para los norteamericanos de origen. Incluso muchos personajes de la obra, aún siendo legales, como el abogado de padres vietnamitas, tienen que hacer frente a escenas racistas por ser hijos de emigrantes. Se muestra la crítica hacia la sociedad americana y el rechazo hacia los emigrantes. Personalmente también considero, y en esto me identifico a nivel personal con mi personaje, que por muy acogida que te sientas en un país, nunca va a ser tu casa. No es lo mismo abrir una puerta en España que en Londres.

¿Cómo te has documentado para interpretar a una mujer salvadoreña siendo española?
Lo primero que haces para identificarte con el personaje es buscar su primer objetivo, sentir de la misma manera que tu personaje. Empecé a ver vídeos de mujeres inmigrantes y todas hablaban de que deseaban una vida mejor para sus hijos. Vi documentales acerca de la situación histórica de El Salvador, la guerra civil, incluso vídeos de cocina salvadoreña, y cómo van vestidas. Escribí un diario de mi personaje, pero sobre todo me centré en imágenes visuales. También me informé sobre las leyes de inmigración: cómo los inmigrantes cruzan las fronteras de México y los peligros que viven, pues muchos de ellos sufren penurias extremas. Tuve que sentir el mismo miedo que mi personaje.

¿Te ayudaron a interpretar tu personaje o te dieron total libertad?
Me dieron total libertad. Lo único que me dijeron fue: “No la hagas una víctima. Déjala que sea brava, que se encienda”. Eso es lo que más me ha costado de interpretar en mi personaje, ese temperamento tan hispano y sintonizarlo con una música tan suave.

¿Qué diferencia hay entre interpretar papeles como Inés en el Zorro y el de Consuelo?
Son distintos tipos de teatros. El primero es más comercial y el segundo más artístico. Es como ver una película en el Blockbuster o ver una de cine independiente. Los dos papeles me han sido muy difíciles, sobre todo por el acento, pero son estilos muy distintos.

¿Tienes pensado seguir trabajando en Inglaterra o volver a España?
Me gusta trabajar en Londres pero el inconveniente es que interpreto siempre a los mismos personajes: española, latina o italiana. Considero que a veces mis papeles son bastante limitados. Me encantaría trabajar en España, sobre todo en televisión o cine; pero me doy cuenta que en España no entienden que puedas estar a caballo entre Londres y Madrid. Me cuesta abrir mercado si no vivo allí. Además, siento que no le prestan atención al CV, sino a la experiencia que tengas en el país. En España hay mucha desconfianza hacia los artistas que han ido a trabajar fuera. En la televisión española siempre son los mismos. Creo que los españoles deberían abrir las puertas a gente que ha trabajado fuera.

¿A nivel internacional que reputación tiene España?
Muy buena, sobre todo a nivel de cine, con el fenómeno Bardem.

¿Cuáles son tus próximos objetivos?
Me gustaría hacer teatro de texto. Los clásicos españoles de la talla de Lorca o Shakespeare, quien también tiene personajes españoles, y por supuesto trabajar más en España.

¿Qué consejo les darías a los artistas españoles en plena crisis laboral?
Que nunca se conformen con el “no”. El “no” te lo dan muy rápido y hay que insistir. Si llamas a la puerta y te quedas con el primer “no”, ya lo has perdido, hay que seguir insistiendo y ser activo.

¿Qué es lo que más te gusta de trabajar en España y lo que más te gusta de Reino Unido?

Reino Unido

España

• La disciplina• Variedad artística• La multiculturalidad

• Hay más ofertas de trabajo

• Siempre digo que nunca acabo de descubrir Londres

• La seriedad, el ritmo es más rápido, se avanza mucho más

• No hay tanta presión por lo que disfrutas más trabajando• El trato es más de tú a tú• Vivimos las emociones de manera más intensa. Nuestras emociones oscilan entre 0 y 10, mientras que los ingleses tienen un término medio, ellos consiguen mantenerse en 5. Este juego de emociones va a la par de la energía, que es algo que los ingleses valoran mucho, ya que los españoles vivimos con más fuerza nuestros sentimientos

• No guardamos tanto la apariencia ni las formas británicas. Todo es más directo

 

 

 

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