£3.7 millones para proteger a Julian Assange

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Durante más de cinco años, Ecuador gastó más de 3.7 millones de libras en una operación secreta para proteger al fundador de WikiLeaks, Julian Assange. Assange, quien en 2012 pidiera asilo diplomático a Ecuador, lleva desde hace seis años viviendo como refugiado en la Embajada de Ecuador en Londres. Durante todo ese tiempo ha recibido visitas de políticos, periodistas, hackers y activistas.

Proteger a Assange ha tenido un alto precio. Según reporta el informe elaborado por The Guardian, más concretamente 3.7 millones de libras. Unos 66.000 dólares cada mes en servicios de inteligencia privados. ¿Pero en qué servicios invirtió el Gobierno de Ecuador tanto dinero? Según el medio británico, hasta cuatro personas cubrían un puesto para proteger a Assange las 24 horas del día.

Ecuador contrató un servicio internacional de detectives privados para controlar todos los movimientos en torno a la embajada. La policía británica fue, también, vigilada por la secreta de inteligencia contratados por el país sudamericano. Un sistema de vídeo vigilancia controlaba quién entraba en la sede diplomática.

La Operación Hotel –programa de inteligencia desarrollado por Ecuador- tenía, además, un registro de todos los visitantes a Assange. El hacker recibió visitas de políticos como Nigel Farage e, incluso, cargos públicos vinculados al Kremlin. Todos los interesados en contactar con Assange eran vigilados de cerca.Un perfil sobre ellos era creado para dar máxima protección al fundador de Wikileaks.

Otra de las actividades desarrolladas por la empresa de servicios de inteligencia fue desarrollar un plan para evacuar a Assange, si las autoridades británicas usaban la fuerza para detenerlo. Camuflar al australiano en un coche especial, o dotarle de inmunidad como representante de Ecuador en la ONU figuraban como posibles líneas de actuación.

Proteger a Julian Assange, de prioridad a problema

Ecuador ya no estaría interesado en proteger a Julian Assange en su embajada londinense. El fundador de Wikileaks ha pasado de ser un valor en activo a un acuciante problema. El ex-presidente Rafael Correa declaró recientemente en Madrid que los días de Assange en la sede diplomática “estaban contados”. El comportamiento del australiano no está siendo plato de buen gusto para el Gobierno ecuatoriano.

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