Qué fue de Uri Geller; el hombre que doblaba cucharas con su mente

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Qué añadir de este dotado que en la actualidad vive recluido es su casa en la periferia de Londres, alejado del ruido y de los medios de comunicación. El propio Uri ha hecho un hueco para concedernos una de las pocas entrevistas que en estos últimos años le han realizado, y lo ha hecho para El Ibérico.  Mítica fue la actuación en Estudio Abierto de Televisión Española con José María Iñigo cuando, a través de la pequeña pantalla, varios millones de personas fueron capaces de doblar cucharas y poner a andar relojes estropeados con sólo seguir sus indicaciones. Y aún se le recuerda por aquello, pero Uri Geller es mucho más que el dotado psíquico más fascinante de todos los tiempos.

Nació en Israel, en el seno de una familia muy pobre, pero desde muy joven sintió una fortísima confianza en sí mismo. Interesantes son sus experiencias personales con la vida: la de nuestro entrevistado no siempre ha sido fácil, ni siquiera cuando alcanzó la fama y la riqueza.

uri-gellerUri lleva más de tres décadas leyendo mentes, doblando cucharas y recuperando objetos y maquinarias que no funcionaban. Al principio, recuerda que mucha gente iba a él como si fuera poco menos que la Virgen de Lourdes, como el hombre de los milagros. Él, honestamente, les comentaba a estas personas desesperadas que no podía hacer nada por ellos. Y es que Uri ha sido siempre un personaje muy controvertido, pero que sepamos a estas alturas no se le ha llegado a coger en ningún renuncio. Yo presencié cómo me doblaba las llaves de seguridad de casa y cómo reproducía, fielmente, un dibujo hecho por mí con anterioridad y que en ningún momento pudo haber visto. Lo cierto es que me quedé con la boca abierta, porque una cosa es ver cómo dobla cucharas en televisión, en un lugar donde no se le puede controlar en primera línea, y otra es observar cómo te dobla una gorda llave de una cerradura de seguridad; sobre todo por la ingrata sorpresa posterior de no poder abrir la puerta.

Según Uri Geller, las cosas que el hace podemos hacerlas nosotros, porque todos somos telépatas. Basta que se junten un emisor y un receptor, y entre ambos se materializa el milagro de la percepción extrasensorial.

Todos somos telépatas, en efecto, y podemos ser también capaces de doblar una cuchara o una llave. Cuenta que hasta un niño puede hacerlo, aunque no todos. Los niños son abiertos de mente y muy positivos, y no suelen ser escépticos ni cínicos. Cuando les entregas una llave y le enseña que todo depende del entrenamiento de nuestra mente y, por supuesto, de todas estas cualidades.

PROMOCION JOAN MANEL SERRAT - URI GELLER FOTO DE : J GUERRAEl sello de garantía que ostenta Uri con respecto a sus facultades es el de haber sido estudiado a fondo por numerosas universidades. Se ha sometido a estudios de laboratorio con éxito, además de haber asesorado entre otras organizaciones a la NASA. En su libro Curar con la mente, Geller incluye una relación de los laboratorios que le han estudiado en todo el mundo, ya más de 15.

De todas formas, en caso de que sea un fraude, a nosotros nos tomó bien tomado el pelo; pero, sobre todo, nos hizo pasar un momento mágico y agradable con su sola presencia.

Su trayectoria ha sido muy dilatada. ¿Qué recuerdos tiene de los inicios?

Han pasado ya más de 30 años y a lo largo de mi carrera me he dedicado a leer mentes, a doblar cucharas e incluso a arreglar con este don objetos y maquinarias que no funcionaban. Y mucha gente que caía enferma o tenía hijos mal de salud, me buscaba para ver si podía curar- les. Entonces les decía que lo olvidasen porque yo no poseía esas facultades para curar; al final me di cuenta de que todos podemos hacerlo. Todos podemos curar. Todos podemos autosanarnos.

Usted nació en Israel y vive aquí en Reino Unido… Cuéntenos algo de su infancia.

Sí, nací en Israel en una familia muy pobre, pero siempre creí en mí mismo. Cuando era joven sólo quería fama y dinero, y lo obtuve. Fue una etapa muy rara, pero eso era lo que quería realmente. Un día me pregunté qué intentaba probar con esta vida, y caí enfermo de bulimia; casi me muero. Hubo algo que cambió y mi vida dio un giro; volví a ser yo mismo.

733¿Cómo es su Dios?

Dios me ha cambiado mi forma de pensar y de percibir la vida. Hace años que incluso mis hábitos han cambiado: soy vegetariano y pacifista.

Antes de empezar esta entrevista me ha hecho una demostración de adivinación: yo he dibujado algo y se lo he transmitido, y usted ha dibujado exactamente lo mismo. ¿Cómo lo hace?

Es telepatía, percepción extrasensorial. Yo soy un gran receptor y tú eres un gran emisor. Todos lo podemos hacer, todos somos telépatas.

Uri, antes me ha doblado una llave y únicamente le he visto frotarla con ambos dedos. ¿Cómo lo ha hecho? ¿Podríamos aprender cualquiera de nosotros?

Los niños pueden hacerlo, pero no todos. Si son abiertos de mente y muy positivos, no son escépticos ni cínicos. Cuando yo le doy una llave a un niño le enseño. Todo depende del entrenamiento de nuestra mente y estas cualidades que comento.

¿Qué se imagina cuando dobla la llave o la cuchara?

No imagino nada, sólo le doy la orden de que se doble. En algunas experiencias que he realizado en los laboratorios de la Universidad de Stanford con el doctor William Tiller, no me permitía ni tocarla; se hacía a distancia con mi mente.

Ha colaborado con la CIA, la NASA, el Centro Naval Americano… ¿qué recuerda de estas experiencias?

Por ejemplo, en la NASA enseñaba en la época del Apolo-14 al personal técnico y a los astronautas para que supieran ejercitar la telepatía. Recuerdo cómo se sorprendió Edgard Mitchel, astronauta del Apolo y la sexta persona que pisó la Luna, cuando yo doblaba su anillo en la palma de su mano.

¿Detrás de estas facultades hay algo más?

Claro que sí. Sólo si damos importancia a lo puramente fenoménico no tardaríamos en perder el horizonte en nuestras vidas. Hay que ser persona por encima de todo, ser positivos, tratar siempre de ser optimistas, y lo más importante: creer en uno mismo. Éste es mi mensaje. La vida no es fácil.

Un sueño que le gustaría ver cumplido…

En estos momentos es inevitable pensar y desear que la guerra acabe. Si todos lo deseamos y unimos nuestras mentes, seguro que es posible que se haga realidad.

Sobre el autor

Julio Barroso lleva a sus espaldas más de 22 años trabajando en los medios de comunicación en especial la radio, a la que ama como a su propia vida, haciendo de su profesión periodística una genuina y creativa práctica para despertar el sentido común. Ha realizado más 1.000 entrevistas a distintos personajes de primer orden de nuestro país, y de fuera, desde artistas, actores, presentadores, periodistas, escritores, etcétera. Su exitoso primer libro, “Famosos al descubierto. 45 perfiles inéditos de grandes profesionales” vendió, en poco más de un mes, más de 15.000 ejemplares.

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