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Real y Atlético, una noche para la historia

Atlético y Real Madrid se verán las caras el próximo 24 de mayo en el Estadio da Luz, Lisboa.El gran partido futbolístico del año a nivel de clubes hablará español y no sólo eso, sino que lo hará con acento castizo. El próximo 24 de mayo en Lisboa sonará el chotis, y sus calles serán invadidas por miles de chulapos y chulapas que viajarán con entrada o sin ella a animar a su equipo en el partido más importante del año.

Esa misma noche, alrededor de las once, los 700 metros de la Castellana que separan Cibeles de Neptuno representarán la división entre dos mundos separados por una pelota, el contraste entre los ganadores y vencidos. Uno de los dos gozará del título continental más importante, mientras que el otro deberá soportar una larga noche de triste soledad.

No podíamos estar hablando de ninguna otra cosa que no fuera la final de la Liga de Campeones que tendrá como protagonistas al Atlético de Madrid y al Real Madrid. Los primeros llegan al Estadio Da Luz con la esperanza de ganar su primer título de la máxima competición continental en sus 111 años de historia, mientras que los blancos aspiran a conseguir su ansiada ‘Décima’ que lleva resistiéndose desde que Zidane mandara a la red un balón bajado del cielo de Glasgow allá por 2002.

Efecto Cholo

Los rojiblancos llegan a Lisboa en estado de gracia tras una temporada inesperada a la par que fantástica, de hecho son los únicos que no conocen la derrota en toda la Champions. Por mucho que el equipo hubiese mejorado desde la llegada del Cholo Simeone en 2012 al banquillo del Vicente Calderón, nadie podía imaginarse que los del Manzanares estarían a estas alturas de la temporada, como principales favoritos para ganar la liga y, al menos, en igualdad de condiciones para llevarse la Champions. La temporada pasada, los rojiblancos ya dieron una muestra de su potencial llevándose la Copa del Rey ante el Real Madrid y dando la cara en la Liga hasta bien entrada la competición, para acabar siendo terceros y meterse en Champions.

Los colchoneros, que no pasaban de la fase de grupos en Liga de Campeones desde 1997, han dejado por el camino a los ex-campeones de Europa Oporto, Milan, Barcelona y Chelsea, a quién vencieron en semifinales, gracias a un partido para el recuerdo en Stamford Bridge, donde desarmaron al Chelsea de Mourinho. Su máximo goleador y estrella es Diego Costa quién ha anotado 8 tantos en tantos partidos disputados, pero se trata de un conjunto basado en el juego de equipo, como quedó demostrado en cuartos ante el Barcelona, donde se llevaron la eliminatoria a pesar de la ausencia de su goleador en el partido de vuelta.

El Atlético de Madrid es el típico equipo que refleja a la perfección la mentalidad de su entrenador. Un conjunto muy férreo y potente que no presenta lagunas en defensa, prueba de ello es que ha conseguido llegar a la final sin haber recibido más de un gol en ningún partido y manteniendo la portería a cero en seis de ellos. Posee un mediocampo capaz de destruir y construir, además de una delantera eficiente que convierte en gol un alto porcentaje de las ocasiones que tiene. Todo esto aderezado con un portero, Courtouis, que actualmente es para muchos el mejor del mundo.

Nombres como Filipe Luis, Gabi, Koke, Arda Turán, Godín y los ya mencionados Courtouis y Diego Costa no estaban en ninguna lista de estrellas mundiales, pero son los máximos responsables de que el Atleti se encuentre ante la posibilidad de completar la mejor temporada de su historia.

De lograr llevarse el partido, sería el tercer título europeo de Simeone al frente del equipo presidido por Enrique Cerezo, después de llevarse la Europa League y la Supercopa de Europa en 2012. Unos títulos que, sumados a la Copa del Rey anteriormente mencionada y a la Copa de la UEFA y la primera Supercopa Europea de 2009 con Quique Sánchez-Flores como entrenador, hacen de este club uno de los más laureados del viejo continente en el último lustro.

Pero sin la intención de menospreciar ninguno de los logros anteriores, la posibilidad de que Gabi, capitán rojiblanco, levante la Champions, superaría con creces cualquier hito conseguido anteriormente en la ribera del Manzanares. Ya se quedaron a las puertas en 1974, cuando el Bayern de Munich privó al Atleti, capitaneado por Luis Aragonés, de su primera Champions en Bruselas. El mítico equipo alemán, liderado por jugadores como Rummenige y Beckenbauer pasaró por encima del equipo madrileño en el partido de desempate tras haber empatado el primero, cuando todavía no existían los lanzamientos de penalti para dirimir el campeón.

Para la gran mayoría de aficionados rojiblancos, alguno de ellos ni siquiera había nacido aquel día, conseguir este año el título ante el máximo rival desterraría cualquier fantasma y haría olvidar aquella noche infame. Una pena que Luis Aragonés ya no esté entre nosotros para disfrutarlo, aunque a buen seguro estará animando a los suyos allá donde esté.

La Décima

El ser el club que más Copas de Europa tiene en sus vitrinas no hará la vida más fácil a los blancos, si no todo lo contrario. Los merengues llevan 12 años soñando con ganar su décima Copa de Europa y si lo consiguen, no pasarán ni 2 minutos hasta que empiecen a soñar con la undécima y es que este club vive por y para la ‘Orejona’, como la llaman en la Castellana. El resto de competiciones pasan a un segundo plano cuando en el Bernabéu se escucha la palabra Europa.

Después de caer duramente en tres semifinales de forma consecutiva, ante el Fútbol Club Barcelona con polémica arbitral, contra el Bayern en penaltis y de ser incapaces de remontar ante Borussia el año pasado, el equipo entrenado por Carlo Ancelotti ha conseguido por fin meterse en su primera final desde 2002.

El camino del Real Madrid en la competición continental se ha visto marcado por sus enfretamientos ante los equipos alemanes y es que los del Bernabéu han tenido que dejar en la cuneta a Schalke 04 en octavos, Borussia Dortmund en cuartos y al Bayern de Munich en semifinales. Son precisamente los encuentros ante el Bayern en los que el Madrid mostró su verdadero potencial jugando al contraataque, y es que los de Anceloti se sienten cómodos cediéndole la posesión al rival y aprovechando la verticalidad de sus atacantes, comandados por Cristiano Ronaldo, que con 15 goles ha batido el record de tantos en una misma temporada.

A buen seguro, Simeone, conocido estratega, habrá estudiado la eliminatoria de los merengues frente al equipo de Guardiola, y presentará un equipo dispuesto a no conceder ningún metro ni a Bale ni al propio Ronaldo. Se espera un partido muy duro con batalla en el centro del campo, donde a buen seguro el Real Madrid notará la ausencia de Xabi Alonso que se perderá el partido después de ver su segunda amarilla de competición en una entrada innecesaria en el partido de vuelta de semifinales. Arbeloa y Jesé son las otras bajas blancas, mientras que en el equipo de Simeone no hay ninguna baja confirmada hasta el momento.

Un partido para la historia

Sea cual sea el resultado, el encuentro pasará a la historia por ser la primera ocasión en la que dos equipos de la misma ciudad se ven las caras en la final. Años recientes ya habíamos vivido como dos equipos del mismo país se jugaban el título en la final, sin ir más lejos, el año pasado el Bayern de Munich se imponía a sus compatriotas del Borussia Dortmund en Wembley; mientras que en 2003 el AC Milan hacía lo propio en Manchester ante la Juventus, mientras que tres años antes el Real Madrid vencía al Valencia en París.

Como antecedentes tenemos la final de Copa del Rey del año pasado, en la que un gol de Miranda en la prórroga dio el título a los colchoneros tras 13 años seguidos sin poder vencer al Madrid. En los cuatro enfrentamientos de este año, cada equipo ha ganado dos y, adentrándonos en la historia, nos remontamos a las semifinales de Copa de Europa de 1959 en las que el Madrid apeaba al Atleti en su camino hacia su cuarto entorchado continental.

Cuando ambos equipos salten al césped del Estadio Da Luz ya conoceremos quién se ha llevado la Liga, algo que seguramente marcará el estado anímico con el que ambos conjuntos lleguen al encuentro. Sólo queda disfrutar de un final de temporada que hacía tiempo que no se veía y que tiene a la ciudad de Madrid en vilo y dividida en dos bandos con el objetivo de hacer historia a costa de su vecino. Independientemente del desenlace, nadie podrá olvidar que en mayo de 2014, los madrileños gobernaron Europa estableciendo su capital en Lisboa.

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