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Los secretos del metro de Londres

El Metro de Londres esconde muchos secretos. / De GagliardiPhotography. Shutterstock.com.
De GagliardiPhotography. Shutterstock.com.

El metro de Londres, tanto para residentes como para visitantes, es algo esencial. Constituye el medio de transporte más rápido y seguro para moverse por la ciudad. Y a pesar de que algunos podemos llegar a pasar horas dentro del tube cada día, la mayoría desconocemos sus secretos, algunos de las cuales resultan un tanto tétricos. Hoy desde El Ibérico os traemos una serie de misterios relacionado con el metro de la capital británica.

1. Estaciones de metro fantasma

Según Transport for London (en adelante, TFL) hay hasta 40 estaciones en desuso. Los motivos por los que fueron cerradas son varios. Desde razones económicas debido a que el número de pasajeros era muy bajo y no eran rentables, al hecho de que se abrieran estaciones cercanas que supusieron una reordenación de las líneas. Hay incluso paradas de metro que fueron cerradas sin explicación de ningún tipo. Aunque estas estaciones de metro están en desuso, TFL utiliza varias de ellas como almacenes. Desde hace años se está estudiando incluso la apertura de las mismas como pequeños centros comerciales que incluyan tiendas y restaurantes.

2. Aldwych, casi un plató de televisión

La estación de metro de Aldwych. / De Kevin J. Frost. Shutterstock.com.
La estación de metro de Aldwych. / De Kevin J. Frost. Shutterstock.com.

Cada mes se reciben cerca de 500 peticiones para filmar en el suburbano londinense lo que ha propiciado que se tenga que crear un departamento específico para gestionar esto. El coste de filmar en el metro es de 500 libras por hora más impuestos, y entre 2008 y 2013 TFL llegó a generar más de 1.5 millones de libras de beneficio por ello.

La mayoría de grabaciones se producen en la céntrica estación de Aldwych, en desuso desde hace varios años, y donde se ha ambientado desde películas de Tom Raider y Sherlock Holmes hasta el clip musical Firestarter de la banda Prodigy.

3. La estación más tenebrosa

La estación del metro de Londres, Bethnal Green. / De Tupungato. Shutterstock.com.
La estación del metro de Londres, Bethnal Green. / De Tupungato. Shutterstock.com.

No hay estación en Londres que no tenga su propio fantasma. Desde siempre han circulado historias de trabajadores y transeúntes que aseguran haber visto personas que desaparecían o escuchar pasos que les seguían. Entre todas ellas destaca Bethnal Green, una de las estaciones con mayor número de apariciones. No es extraño si tenemos en cuenta el negro historial de la misma. Tiene el dudoso honor de ser la estación con el mayor número de muertes en un solo accidente.

En el año 1943 una avalancha provocó que 173 personas perecieran. El desastre se produjo cuando una masa de personas trató de entrar a la estación para protegerse de lo que ellos creían que era un bombardeo de la aviación alemana, siendo la mayoría de víctimas mujeres y niños que murieron por asfixia.

4. El bunker de Winston Churchill

Down Street es una de las estaciones en desuso de las que hemos hablado anteriormente, una parada que dejó de estar abierta al público en 1932 por la apertura de otras como Green Park y Hyde Park Corner. Y aprovechando esto, la estación fue reformada para acomodar al Primer ministro británico durante la Segunda Guerra Mundial, «

En esta estación pasó gran parte del tiempo el estadista, donde se llevaban a cabo incluso reuniones con miembros de su gabinete. Durante la fase álgida de los bombardeos, llegó a pasar días enteros sin salir del mismo, dirigiendo todas las acciones del país desde un pequeño habitáculo.

5. Conduciendo en la oscuridad del metro de Londres

Quizás la parte más complicada de ser conductor del suburbano de Londres es que estos deben pasar la casi totalidad de su jornada en completa oscuridad. Dentro de su cabina la iluminación es mínima para hacer más visibles los sensores que le indican cuando debe reducir o parar completamente la marcha, o acelerar la misma. De hecho, aquellos segundos de adaptación que transcurren para acostumbrarse al contraste entre la oscuridad del túnel y la luminosidad de las estaciones y viceversa les llega a provocar una pequeña ceguera temporal.

6. Suicidios en el metro

Como media, algo más de 50 personas se han suicidado anualmente en el underground desde su apertura, cifra que en los últimos años ha crecido hasta cerca del centenar según las estadísticas de TFL. De acuerdo a la Regulation of Railways Act 1873, se debe realizar un informe de cada suicidio, cubriendo algunos aspectos tan macabros como detallar como ha sido el impacto o en qué modo han quedado distribuidos los restos del cadáver.

Para evitar controversias y molestias a las familias, se tomó la decisión de usar eufemismos para referirse a los suicidas como “person under a train”, “passanger action” o “person on a track”, una denominación ambigua que no clarifica si se trata un accidente o un acto intencionado. Aquellos que sobreviven a un intento de suicidio  en el metro de Londres no sólo recibirán tratamiento psicológico, sino que también serán castigados por poner en peligro la seguridad de la red de transporte así como por la obstrucción de trenes.

7. Casas falsas

Nadie diría que los números 23 y 24 de Leinster Gardens tienen algo especial. Pero estas aparentes casas en Baywaster no son más que fachadas sin nada en su interior.

En los inicios del suburbano de la capital británica, cuando éste no estaba electrificado y los vagones se movían con vapor, era necesario mantener aberturas en algunos sitios para ser usados como puntos de evacuación de humos. Y esta era la finalidad de dichas falsas casas. Para evitar romper con la estética del barrio, simplemente se decidió construir las fachadas y durante años se ocultó su verdadero fin.

8. La primera colisión

La primera colisión entre dos trenes de la que se tiene constancia fue en 1938, cuando dos trenes chocaron en un punto comprendido entre Waterloo y Charing Cross y donde 12 personas resultaron heridas de gravedad.

No obstante, el accidente más grave ocurrido debido a un accidente de esta naturaleza ocurrió el 28 de febrero de 1975, en Moorgate, cuando el sistema de frenado de un tren falló y chocó contra una pared provocando la muerte de 43 personas y 74 heridos.

Moorgate, estación del metro de Londres. / De phaustov. Shutterstock.com.
Moorgate, estación del metro de Londres. / De phaustov. Shutterstock.com.

9. El último viaje

Saltándose la norma que lo impide y en atención a la importancia de esta persona, en 1905 el ataúd de Thomas Barnardo, un filántropo irlandés que logró sacar a miles de niños de la pobreza y exclusión social, fue transportado en el metro acompañado de su propio cortejo fúnebre.

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