Simplemente Seve

Hubo una época en la que el mundo del golf estaba dominada por los golfistas estadounidenses. Durante ese tiempo los jugadores europeos sufrieron de un complejo de inferioridad que visto desde hoy parece inexplicable. Entonces apareció un chaval de 23 años llamado Severiano Ballesteros que después de asombrar a todos con golpes imposibles, se convirtió no solo en el jugador más joven en ganar el Master de Augusta, sino también en ser el primer europeo en hacerlo. Seve, como era conocido en todo el mundo, demostró que era posible acabar con la supremacía estadounidense y así comenzó su leyenda.

Lo cierto es que Ryder Cup es un trofeo especial. A pesar de que mueve millones de euros entre patrocinadores y publicidad, los jugadores no reciben ningún premio en metálico, tan sólo compiten por la gloria de poner su nombre en la lista de vencedores. El torneo se celebra cada dos años y mide a los golfistas europeos y estadounidenses. Desde la II Guerra Mundial el dominio americano había sido aplastante y ganaron todas las ediciones celebradas. Con Seve, bien como jugador o bien como capitán, la tendencia se invirtió y 5 Ryder Cup se quedaron en el lado europeo. Los británicos son unos grandes amantes del golf y adoraban a Severiano Ballesteros por haberles devuelto el orgullo y la confianza. No es exagerado decir que Seve era más popular en Gran Bretaña que en su propio país. #

Un campeón cántabro 

Severiano nació en Pedreña, una localidad cántabra con una inusual tradición golfística para la España de la época. Fue el rey Alfonso XIII quien mandó construir un campo de golf en el que el monarca pudiese jugar mientras se encontraba de vacaciones.

En contra de lo que pudiera parecer, Seve venía de una familia humilde, aunque conectada con el mundo del golf. Su tío y su hermano eran profesionales y el joven Severiano practicaba incansablemente en la playa haciendo agujeros en la arena en los que metía una lata de conserva a modo de hoyo. Poco después de que Severiano sufriera una operación a vida o muerte para extraerle el tumor del cerebro, concedió una entrevista al ex futbolista y presentador Michael Robinson en la que confesaba que desde pequeño solamente había tenido un amor, el golf.

Esa pasión por el deporte era contagiosa y la transmitía a los aficionados. La gente disfrutaba viendo a aquel joven sonreír a cada golpe. Llegaron incluso a llamarle Mr. Happy. Y es que Seve tenía un magnetismo que arrastraba a todos, público y jugadores. Su porte de galán lo hizo inmediatamente reconocible y fue muy popular entre el público femenino. De no haberse dedicado al golf bien pudiera haber sido una estrella de cine.

Gracias a Severiano Ballesteros el mundo del golf comenzó a ser más conocido en España. Todavía en los años ochenta era un deporte minoritario asociado a una elite social adinerada. Gracias a sus triunfos, y a su papel de mentor de otros jóvenes golfistas, como su compañero y amigo José María Olazábal, hizo que el deporte se popularizara mucho más en España. Tanto es así, que la pareja más exitosa de la historia de la Ryder Cup fue la formada por estos dos, Seve y Chema.

Fue el empeño personal de Ballesteros el que hizo posible que por primera vez la Ryder Cup se jugase fuera del territorio estadounidense o británico. Con mucho esfuerzo convenció a los organizadores para que la edición de 1997 se celebrase en Valderrama (Cádiz). El resultado no pudo ser mejor y el combinado europeo vencía al estadounidense con Seve como capitán.

Sin duda, fue el Reino Unido el país que tuvo mayor devoción y respeto por Severiano Ballesteros, el jugador y la persona. La reacción de los británicos a su muerte ha sido excepcional. Las televisiones y los periódicos solo tenían palabras de alabanza para el que ha sido uno de los mejores jugadores de la historia del golf (87 títulos) y una personalidad entrañable dentro y fuera del green.

En 2007, y después de varios años de malos resultados y afectado por una artritis, decidió poner fin a una brillante carrera mientras competía en un torneo en los Estados Unidos.

La BBC le concedió el premio en reconocimiento a toda su trayectoria en la ceremonia Sports Personality of the Year, sin embargo se encontraba demasiado débil como para ir a recogerlo. El pasado 7 de mayo, a los 54 años, y tras combatir contra un tumor cerebral durante muchos meses, se despedía el gran campeón Severiano Ballesteros; o mejor, simplemente Seve.

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