Soltando lastre

La semana pasada hablaba de cómo en ocasiones, agotar hasta el último cartucho nos puede dar “la paz interior” que necesitamos en los asuntos del corazón, saber que dimos todo lo que estuvo en nuestra mano y que por nosotros no quedó.

Dando el brazo a torcer

¿Pero sería cabal, e incluso sano, aplicar esta teoría a todos los ámbitos de nuestra vida?

Aprendiendo a rendirse

Sí, lees bien, he dicho rendirse -Uy, Caro eso no es lo que dicen todos los libros de “coelhistas” y a mí me la sopla. Si algo he podido aprender de muchos de mis errores es que llega un momento en el que seguimos empecinados en las cosas por el mero hecho de haber dedicado tiempo a ellas.

¿Cómo voy a dejar ahora este trabajo que me tiene amargado si ya le he dedicado X años? Sería tirarlo todo por la borda. No sé tú, pero yo solo tengo una vida y no tengo pensado malgastarla arrepintiéndome de lo que no hice, sino en lo bueno que está por venir. No la voy a poner en stand by durante años, porque, por ejemplo, tengo planeado hacer un viaje por el mundo ¿y si el día antes de coger el vuelo me pasa algo? ¿y si me atropella mañana un autobús? (cosa nada extraña cuando estos locos conducen por el lado que no es!!) ¿Y sí lo que te quedara de vida son esos X años? ¿Seguirías con el mismo plan?

Tú mismo con tu mecanismo

Efectivy wonder! Si “ni de coña” es tu respuesta es que algo estás haciendo mal en tu vida. Yo hace seis meses me hice esa misma pregunta, y, fruto de mi reflexión, aquí me hallo.

Soltando lastre

Suelta ese empleo que te amarga, para otra persona será el ideal, igual que tú encontrarás algo más adecuado para ti. Suelta esa relación tóxica, no es tiempo perdido, es experiencia ganada…ya sabes lo que no quieres…¡Enhorabuena!. Suelta esa actividad que se te ha vuelto tediosa, aparca ese proyecto que no tiene futuro. Hay millones de cosas nuevas por descubrir. Incluso me atrevería a ir un paso más allá y decirte que dejes esa carrera que no te está motivando nada y encuentres algo que te apetezca hacer, necesite o no formación universitaria.

Repite conmigo: No es tiempo perdido, es experiencia ganada. Ready? A comerse el mundo se ha dicho.

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