El Brexit apunta a una posible subida de precios en la cesta de la compra

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La más que evidente subida de precios en la cesta de la compra era uno de los argumentos más pronunciados en contra del Brexit. Que Reino Unido depende de la importación de alimentos extranjeros es un hecho innegable. Los beneficios del mercado único para acceder a éstos a un precio razonable, también. La amenaza de una subida repentina de los precios en productos básicos es constante. La postura desde Londres en relación a las negociaciones de ruptura no contribuye.

Los expertos ya lo sospechaban, y la prensa lo confirma. Si Reino Unido no consigue firmar un acuerdo de libre comercio con la UE, los precios de los alimentos subirán, y mucho. Otra de las consecuencias nefastas de abandonar el mercado comunitario, sería una escasez de productos en los supermercados. Sin acuerdo se cerrarían las fronteras. Reino Unido estaría sujeto a las mismas restricciones aduaneras que el resto de países no miembros.

Los británicos más pudientes podrían seguir accediendo a productos Made in Britain. Pero, ¿y el resto de la población? La subida de precios de productos extranjeros calculada por los expertos podría ser de hasta un 22% más. Un dato preocupante. Más del 41% de las importaciones a las Islas Británicas dependen de la UE. La working class y los ciudadanos más vulnerables serían los grandes afectados.

Tal y como confirma la BBC, el 30% de los alimentos son importados desde países de la Unión Europea. Un 11% consiste en acuerdos comerciales entre terceros, y países del Espacio Económico Europeo. Reino Unido perdería el acceso a los citados acuerdos si abandona el mercado común, confirma la BBC.

Alternativas del Gobierno a la subida de precios

A pesar de las advertencias lanzadas por expertos y desde la industria, Westminster quiere seguir con sus planes con respecto al Brexit. El Gobierno no parece tan preocupado ante una subida repentina y drástica de los precios. El Instituto de Estudios Financieros británico (IFS) alerta de posibles consecuencias y soluciones si Reino Unido abandona el mercado común.

Uno de los escenarios planteados por el propio IFS es que, mientras que la libra mantenga su valor a la baja, Reino Unido podrá seguir comprando a la zona euro a unos precios relativamente bajos. Esto ya ocurrió entre los años 2007 y 2008. No obstante el IFS avisa: la devaluación de la libra tras el referéndum no ha tenido eco en una bajada de precios. Asimismo avisa, que las empresas que habían asumido el coste de la subida, ahora podrían pasar la pelota a los ciudadanos.

El IFS sugiere más alternativas. Reino Unido tendría la puerta abierta a comprar productos a través de la Organización Mundial del Comercio. Una de las sugerencias planteadas desde Westminster sería aumentar las importaciones desde países en vías de desarrollo, apunta el IFS. Otra de las recomendaciones consistiría en reducir el número de regulaciones impuestas por Bruselas. Ésta última medida haría que los productores locales pudiesen trabajar a un menor coste.

 

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