The el, the la

Escuchaba el otro día una noticia curiosa en la radio, los ingleses en el inglés quieren que pase algo tan lógico como la utilización de un término genérico para todos los sustantivos, ya no solo para cuando se utilice en plural, si no la misma palabra para ambos sexos. Es decir, sin que importe si un término es masculino o femenino, ambos sexos quedaran recogidos por la misma palabra. Queridos españoles y españolas defensores y defensoras del “miembros y miembras”: ¡Eso es eliminar diferencias!

Desde hace varios años en España viene ocurriendo el caso contrario. La postura progresista del progre o la progra en ese nuestro país (que son progres por aburrimiento y porque por lo visto buscarle una solución a un problema real debe de dar mucha pereza a nuestros asexuados parlamentarios) es la de crear dos palabras distintas, una exclusiva para los hombres y otra que designe a las mujeres.

Es como si la solución al racismo en los Estados Unidos hubiese sido crear autobuses para los negros y autobuses para los blancos y si eso no hubiese bastado y se quisiese más igualdad, se podrían haber creado autobuses para los hombres negros, autobuses para las mujeres negras, autobuses para los hombres blancos y autobuses para las mujeres blancas. Y los homosexuales mestizos a andar. Así los hubiesen tenido a todos contentos, nadie tendría más que el otro, excepto aquellos que no entrasen en ninguna de las descripciones. Y qué práctico sería tener cuatro veces más autobuses circulando de lo necesario.

Pasa lo mismo en el lenguaje, la evolución de la lengua es comparable a la piedra que con la corriente del río va rodando sus cantos. La tendencia natural de cualquier idioma es a simplificar su uso hasta hacerlo lo más práctico y económico posible, eso no implica ni un empobrecimiento de la lengua ni mucho menos la discriminación de alguien.

[pullquote]El lenguaje de una sociedad libre de complejos entiende que el genérico trata a todo el mundo por igual, solo una sociedad acomplejada, envidiosa y vaina tiene necesidades inmaduras como palabras inútiles y sin sentido etimológico ni semántico[/pullquote] Ceder ante la petición de que existan dos palabras distintas para dos colectivos distintos solo sirve para anular las normas del lenguaje y llevarlo al caos, reconocer que existen diferencias sociales y aceptar no pasarlas por alto.

Los lingüistas ingleses parecen tener una idea más afinada de la igualdad, no en vano su idioma ya juega con la ventaja en este terreno de contar con un solo artículo para todos los sexos y números del sustantivo, el «the», mucho menos musical que nuestra letanía escolar de «el, lo, la, los, las», que nos crean el problema que el inglés se ahorra de los laísmos y leísmos, y aunque yo le tenga simpatía porque suena medio flamenco, para los de habla sajona no deja ser un galimatías que roza la fábula cuando se les explica que el azúcar es masculino y la mesa femenino. A veces, después de haberle explicado esto a un inglés me he ido con la sensación de que cuando lo dejase solo iba a empezar a buscarle los genitales a su silla, por lo que pudiera pasar.

De este modo los académicos del Diccionario Oxford, pretenden con esta idea eliminar cualquier distinción de sexos tanto en el sujeto como en la palabra, haciendo por ejemplo que waiter (camarero)  sea tanto masculino como femenino y eliminar la discriminación waitress (camarera) y lo mismo con actor/actress y el resto de palabras con distinción de sexos, que en el inglés son una minoría. Tarea que se ve facilitada por la existencia de un solo artículo “the” para todo ya que no es determinante.

Frente al despropósito español de desplegar todas las palabras en dos, una para cada sexo, que daría resultados tan absurdos como «futbolísto, periodísto y taxísto«, que no significarían absolutamente nada puesto que el sufijo existente en el lenguaje es -ista y designa a la persona que desempeña una función, no al hombre ni a la mujer, a la persona. O medica, que ya nos la hemos comido, cuando «médico» es aquello que guarda relación con la medicina, y si eres una mujer, enhorabuena, puedes también ser médico. O el buque insignia de la tontería esta de la que estamos hablando; miembra. Sé que «miembro» es la parte de un todo, pero «miembra» no sé lo que es. [pullquote]Alguien debería hablarle a esta gente del fenómeno en lengua española  conocido como par mínimo, que se da cuando dos palabras cambian por completo su significado al diferenciarse en una sola letra, y así «loco» no significa lo mismo que «poco» y si nos inventamos «xoco» no significara nada.[/pullquote]

La importancia del genérico va más allá de la paranoia de alguno que otro con la discriminación. No es la primera vez que reconozco la practicidad del inglés frente a otras lenguas, precisamente por la simplificación de sus estructuras. Es indiscutible que es muchísimo más útil y tolerante con todos los integrantes de un colectivo tener una palabra que sirva para designar a cualquiera sea como sea quien te encuentres, que tener un arsenal léxico pensado para cada caso particular y que cuando aparezca un caso que no se atenga a los parámetros exactos de ninguna de nuestras concienzudas creaciones, no sepamos cómo llamarlo.

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