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Todo lo que no sabías sobre el asesino de Whitechapel: Jack el Destripador

Jack el destripador
Imagen: Depositphotos.com.

Coincidiendo con el boom de la novela policíaca e impulsados por una gran cobertura mediática, los macabros asesinatos de Jack el Destripador marcaron profundamente a la conservadora sociedad de la época victoriana. Hoy desde El Ibérico os comentamos algunas curiosidades sobre el asesino más famoso de Whitechapel.

1. El origen de su apodo viene de una carta

En un principio, el asesino carecía de un nombre distintivo. Se comenzó a usar el hoy popular Jack el Destripador cuando la policía británica recibió una carta firmada bajo dicho nombre. Otros de los nombres con los que también se le conocía eran ‘El Carnicero’, ‘Genio Independiente’, y el más utilizado en las primeras semanas, ‘El asesino de Whitechapel’.

2. El modus operandi de Jack el Destripador

En el campo de la criminología se dice que cada asesino en serie tiende a operar bajo un determinado modus operandi. En el caso de Jack el Destripador estaba claro, ya que sus víctimas eran siempre prostitutas, de entre 25 y 50 años y alcohólicas. Éstas eran siempre asesinadas a altas hora de la madrugada, entre la 1 y las 6, en fines de semana y siempre en la zona de Whitechapel y sus alrededores, y el asesinato se efectuaba por estrangulamiento seguido del corte de la arteria carótida.

3. ¿Zurdo o diestro?

En su época hubo varios doctores y forenses que creyeron que Jack el Destripador era zurdo, lo cual hubiera reducido enormemente la lista de sospechosos. Sin embargo, estudios posteriores se inclinan a pensar que era diestro. La naturaleza de los cortes y la posición de los hematomas llevan a pensar que el asesino se valía principalmente de la mano derecha, pero dado que se ignora el método utilizado, que podría ser atacar desde detrás a sus víctimas hasta arrojarlas al suelo, no se puede citar un resultado enteramente concluyente.

4. No usaba uvas como señuelo

Varias películas y  libros de ficción han popularizado la leyenda de que Jack el Destripador utilizaba uvas como reclamo para sus víctimas, ya que se consideraba que eran un artículo de lujo muy inusual en la época y que atraería a las víctimas. Esto no es cierto, ya que tan sólo se encontraron restos de dicha fruta en un caso, el relativo a Elizabeth Stride. Una investigación reveló que fue la propia víctima la que había comprado las mismas uvas unas horas antes en las inmediaciones del barrio.

5. Abberline, en la lista de sospechosos

Frederick Abberline, el policía que posteriormente llegó a ser inspector jefe de la Policía Metropolitana de Londres, estuvo a cargo de la investigación de los asesinatos de Jack el Destripador. No llegó a ninguna conclusión definitiva, y se dice que solicitó ser depuesto de la investigación tras recibir una importante suma de dinero. Las sospechas no terminan allí, ya que hace unos años un estudio por parte del grafólogo español José Luis Abad y Benítez llegó a la conclusión de que el mismo policía sería en realidad el asesino de Whitechapel.

6. Cartas a la policía

La policía recibió más de 600 cartas tras los primeros asesinatos de Jack el Destripador, firmadas por personas que decían ser el famoso homicida. Todas fueron descartadas, e incluso varios individuos, incluyendo dos mujeres, fueron arrestados por obstaculizar las investigaciones policiales. Sin embargo, aún a día de hoy hay una carta que no se ha descartado completamente. Fue la recibida por el presidente del Comité de Vigilancia de Whitechapel, George Arin Lusk, el 16 de octubre de 1888, en la cual se incluía un trozo de un riñón que presuntamente correspondía a la última víctima, Catherine Eddowes, la cual había sido asesinada dos semanas antes y a la que post mortem se le había extraído, precisamente, un riñón.

7. El número de víctimas de Jack el destripador

Todo el halo de misterio que envuelve al famoso asesino no permite ni tan siquiera aclarar el número de víctimas. En general se habla de los 5 casos “canónicos”, que incluirían a Mary Ann Nichols, Annie Chapman, Catherine Eddowes, Elizabeth Stride y Mary Jane Kelly. Algunos teóricos descartan a las dos últimas, mientras que otros creen que otras dos víctimas, Martha Tabram y Alice Mackenzie fueron asesinadas bajo el mismo modus operandi. Con evidencias más endebles hay algunos que elevan el número a 14 e incluso 30 mujeres.

8. Utilización de una medium

En una época en la que se carecía de análisis del ADN o examen de huellas dactilares, era frecuente que la policía e investigadores privados se valieran de métodos algo menos ortodoxos. En este caso se optó por el uso de una vidente, la cual llegó a facilitar un nombre en concreto, hecho que fue utilizado para profundizar en determinadas líneas de investigación. El nombre de dicho sospechoso no ha trascendido jamás.

9. Conan Doyle, ¿el verdadero Jack el destripador?

El joven barbero polaco Severin Klosowski, el charcutero Joseph Isenschmid, el Duque de Clarence y Avondale Alberto Víctor o Mary Eleanor Pearcey sonsólo algunos de los sospechosos señalados por la policía de la época. Investigaciones posteriores han ido añadiendo nuevos ‘candidatos’ en los últimos años. Uno de los más notorios es el de Conan Doyle, el creador del famoso Sherlock Holmes. Algunos indicios como sus conocimientos de medicina, su pasado traumático que incluía a un padre alcohólico e incluso el haber participado en la investigación ayudan a señalarle como sospechoso. Un examen grafológico del forense y policía español Jesús Delgado Lorenzo verificó más allá de toda duda razonable que la caligrafía de Doyle era exactamente la misma que la de la única carta recibida por la policía cuya autenticidad aún no ha sido rechazada.

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