Las mejoras en el metro de Londres deberán esperar por el déficit

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Transport for London (TfL) se enfrenta a un déficit que le impide equilibrar sus cuentas. Esto implica que los planes de mejora del metro serán suspendidos. Los motivos son el descenso del número de pasajeros, los recortes por parte del gobierno y el retraso en la apertura de Crossrail.

El año pasado, la compañía de transporte presentó un déficit de 900 millones de libras. Desafortunadamente, se espera que la situación no mejore. TfL prevé que sus ingresos anuales serán de 2,1 billones más bajos para los próximos cinco años. Esto se debe a la finalización de una subvención anual de 700 millones, en promedio, que el gobierno británico concedía. Además, el retraso en la inauguración del Crossrail ha supuesto una pérdida operativa de 600 millones de libras. En enero se establecerá una nueva fecha de apertura, por lo que es muy probable que este retraso se prolongue todavía más.

Como consecuencia, los proyectos que consistirían en reconstruir la estación de Camden Town y modernizar la señalización de la Picadilly Line se aplazarán.

Los londinenses utilizan cada vez menos los servicios de TfL

Las causas de este déficit son varias, pero cabe destacar el descenso de la demanda. De hecho, los londinenses, en promedio, realizan un 15% menos de viajes que hace cuatro años. Este suceso afecta gravemente a la compañía británica de transporte público. Mike Brown, comisionado de TfL, así lo confirma: “Este es nuestro primer año sin una subvención del gobierno, y también hemos enfrentado desafíos macroeconómicos que han afectado a la demanda de autobuses y, particularmente, del metro”.

A mayores, se espera que las tarifas suban más que la inflación después del primer mandato de Sadiq Khan. El alcalde de Londres las había congelado durante los tres primeros años de gobierno. Sin embargo, ahora se prevé un aumento anual del 1% sobre el RPI– índice de precios al por menor.

¿Solucionará TfL este déficit?

TfL planea aumentar la publicidad y los ingresos por propiedad para poder pagar este déficit. El grupo de presión London First incluso propuso vender los túneles de Crossrail. La compañía también busca reducir en un 30% los gastos de la parte administrativa fusionando departamentos. Desafortunadamente, esto provocaría la pérdida de empleos.

Sobre el autor

Graduada en Administración y Dirección de Empresas. En El Ibérico he descubierto una nueva pasión, la escritura. Apasionada de la moda, desde Santiago llegué a Milán y ahora disfruto de Londres.

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