Un Mar de Olivos llega a Londres para quedarse

Los españoles creemos conocer el aceite de oliva mejor que los ingleses pero ¿sabríamos explicar la diferencia entre un aceite de oliva y un aceite de oliva virgen extra? María del Mar Fernández, experta en aceite de oliva, nos desvela en una entrevista exclusiva para El Ibérico todos los secretos de un mundo tan fascinante como desconocido, también para los españoles: el aceite de oliva.

Vivir la experiencia de una cata de aceite de oliva puede desmontar muchos tópicos que creemos verdades absolutas, del mismo modo en el que nos daríamos cuenta que somos unos ignorantes siendo España el primer país productor de aceite de oliva del mundo (produciendo un 60% del total). Debido al uso tradicional del aceite de oliva en la gastronomía y tradición española, creemos que no tenemos nada que aprender sobre él. Sin embargo conocemos muy poco del oro líquido.

Mar de Olivos

María del Mar Fernández quedó prendada del aceite de oliva cuando descubrió, a raíz de una enfermedad y por recomendación médica, los beneficios saludables del aceite. Cuando se fue a vivir en Reino Unido y fue al supermercado se preguntó “¿Dónde está mi aceite de oliva de España? En el supermercado ves mucho griego, mucho italiano pero ninguna marca (española) que yo conociera.”

Comenzó a investigar por su cuenta y tras descubrir los beneficios que aporta para las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, el cáncer, el alzhéimer o para la piel comprendió porqué el endocrino le recomendó dieta mediterránea, ejercicio y aceite de oliva como única grasa.

Después descubrió que existían catas de aceite de oliva y concursos donde se premian los aceites según sus características y pensó en dedicar su vida a lo que se había convertido en su pasión. Fue entonces cuando fundó Mar de Olivos convirtiéndose en la única española que realiza catas de aceite de oliva en Reino Unido, además de comercializar una selección hecha por ella misma de aceites andaluces.

Desde que surgió esta idea María del Mar se ha formado en diferentes escuelas en España, como la escuela de catas de Madrid, en Córdoba o en la Universidad de Baeza (Jaén) e incluso parte del máster de experto en catas con el que se obtiene la categoría de experto.

Además tiene un puesto en Bromley Market donde vende “aceitunas (algunas caramelizadas), pate de aceitunas, cremas hechas con aceite de oliva, chocolate con aceite de oliva y té de hoja de olivo”, según nos cuenta, porque su gran pasión es el aceite de oliva. Por ello, la labor que realmente quiere ejercer es la de asesoramiento para que el consumidor compre un aceite de oliva y no otro con criterio.

La incesante competencia con el aceite de oliva italiano

Aunque nuestra tradición de olivos nos viene de la época de los romanos y después de los árabes, “los españoles no tenemos mucho conocimiento de los aceites de calidad que se producen en España. Los ingleses creen que Italia es el número uno en el aceite de oliva del mundo y no lo es” nos cuenta María del Mar quien nos explica que el origen de esta percepción es que “los italianos han posicionado mejor que nosotros el aceite en el mercado inglés”.

Ahora, nos explica María del Mar, posicionar nuestro aceite en el lugar en el que está el italiano o el griego es complicado aunque los productores españoles, a diferencia del pasado, están interesados porque finalmente se han dado cuenta que el beneficio está en el embotellado.

“Los productores de aceite español no querían embotellar el aceite, solo querían vender cuanto más mejor sin importarles el precio” y ahí aparecía el italiano que lo compra a granel por 3 y lo embotella en Italia para venderlo por 6.

 

Mi primera cata de aceite de oliva en Londres

Las catas que María del Mar ha comenzado a realizar recientemente en Londres son hedonistas y se componen de una fase olfativa y una gustativa mientras intenta explicar brevemente y para entendimiento de todos qué hay dentro de una botella de aceite de oliva.

Suelen durar 45 minutos y en ellas, para sorpresa de muchos, no se utiliza pan, se hacen ruidos extraños en su degustación y podemos encontrar olores tan increíbles como el plátano, la manzana o el olor a hierba entre algunos de sus aceites. Cual genio con su lámpara maravillosa debemos frotar el recipiente de cristal siempre azul -el color del aceite no debe influir a la hora de valorar su calidad- hasta alcanzar la temperatura ideal de 28 grados. Picúa, morisca, manzanilla cacereña o arbequina, la marca realmente no importa lo importante es su variedad de aceituna.

En las catas de aceite profesional se miden los defectos que pueda tener ese aceite en nariz y en boca. Si tiene un pequeño defecto químico u organoléptico sería un aceite virgen. Aquellos que no tienen ningún defecto se denominan aceite virgen extra. Si el defecto es muy grande pero aún así está regulado y pasa los parámetro pertinentes para que sea apto para el consumo se denomina un aceite lampante (antiguamente se utilizaba este tipo de aceite para dar luz) el cual hoy en día se utiliza para refinar, un proceso en el que se elimina tanto el olor como el sabor del aceite aunque mantiene los ácidos grasos. A este aceite se le añade un porcentaje de aceite de oliva virgen y obtenemos lo que denominamos aceite de oliva, del cual se han eliminado todas las vitaminas.

“En el futuro me gustaría desarrollar un club de cata en Londres (spanisholiveoilclub.london) donde todos los apasionados por nuestro aceite pudiésemos reunirnos para aprender y disfrutar juntos de este maravilloso producto” concluye María del Mar.

PRÓXIMA CATA: 17 de noviembre a las 18:30

Relacionado

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio