Vacaciones de ensueño en el paraíso español

Tanto Canarias como Baleares poseen una interesantísima oferta para cualquier tipo de turista, ofreciendo unas vacaciones inimaginables
Las maravillosas islas españolas son, probablemente, la cara más internacional del turismo de nuestro país. Los archipiélagos canario y balear acogen, año tras año, a millones de visitantes ávidos de sus dos grandes ofertas, sol y playa; pero también de una rica cultura, unas gentes acogedoras, un abanico de ocio casi ilimitado y una gastronomía única.

Paraíso Mediterráneo

También llamadas oficialmente «Illes Balears», las Islas Baleares están formadas por Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera, además de algunos islotes, destacando el archipiélago de La Cabrera, declarado Parque Nacional Marítimo Terrestre.

Las Baleares impresionan y seducen, siendo el perfecto lugar donde combinar descanso y diversión. Además, aunque cada isla tiene una personalidad autóctona, todas comparten algo en común: su espléndido clima templado, contando con más de 300 días de sol al año y su espectacular paisaje de playas y áreas protegidas.

Mallorca es la isla más grande, alberga la capital, Palma deMallorca, y es la residencia de verano de los reyes de España. «La isla de la calma» ofrece sol y playa para los que buscan desconectar y perderse entre sus aguas cristalinas o calas rocosas, esplendorosos cruceros para los más adinerados, rutas para los aventureros o tranquilidad en pueblos del interior para los más reservados. Es el epicentro del archipiélago a nivel cultural, acogiendo la majestuosa Catedral de Palma de Mallorca. Por otro lado, la isla también se caracteriza por hospedar deportistas de renombre como Rafa Nadal o Carlos Moyà, haciendo que Mallorca esté cada vez más presente en la mente de los europeos.

Menorca, «la menor» como la nombraron los romanos en contraste a Mallorca, «la mayor», cuenta con 216km de costa variada, con playas rojizas por el norte y calas de arena dorada al sur. Serena y placentera, posee unas aguas limpias y cristalinas donde se puede practicar submarinismo. Cuenta con una enorme riqueza ecológica y paisajística, destacando el Parque Natural de s’Albufera d’Es Grau.

En busca de diversión, nada mejor que acercarse a Ibiza. Apodada así por su típica arquitectura blanca, fue mundialmente conocida por su pasado hippy y playas nudistas. Ahora se ha convertido en un gran atractivo por su juerga. Numerosas actividades que realizar, actuaciones musicales a las que asistir y grandes discotecas a las que ir como el archiconocido Pachá, han hecho de «Eivissa» una ciudad internacional. Pero la alegre «isla de la fiesta», es mucho más que eso, con apenas 40 kilómetros de un extremo a otro es un lugar ideal para encontrar playas de arena fina, minúsculas calas y parajes de dunas. Sant Antoni y Sant Eulalia son sitios que un turista no debe perderse.

Formentera, o la «isla de pinos», es el paraíso balear por excelencia, y es que nada tienen que envidiar sus grandiosas playas y palmeras africanas a las del Caribe. Desde esta pequeña isla a la cual sólo se puede acceder en ferry desde Ibiza, se puede ver el mar desde cualquier punto y gozar de los pueblos pintorescos con molinos de viento en un ambiente protegido. Por otro lado, el archipiélago de Cabrera forma el mejor ecosistema insular del mediterráneo español. Sus jugosos fondos marinos, con delfines, tortugas y águilas pescadoras le hacen un lugar perfecto para el buceo.

Algo que también caracteriza a las Baleares es su gastronomía. Sus famosas ensaimadas, sobrasadas, pastelitos coques y galletas Quely forman parte del equipaje de cualquier viajero. La cocina balear es variada y exquisita, destacando el atún con mayonesa, el pan payés o los huevos fritos al estilo Soller. Además es un buen lugar para las compras, pudiéndose encontrar las fábricas de sus principales industrias: calzado, bisutería, muebles y perlas artificiales.

El Teide, en Tenerife, es el pico más elevado de España, con 3.718 metros.

Paraíso Atlántico

Sobre las refrescantes aguas del océano Atlántico, a más de mil kilómetros de la Península Ibérica y a sólo 115 de la costa africana, encontramos el archipiélago canario formado por siete islas: Gran Canaria, Fuerteventura, Lanzarote, Tenerife, La Palma, La Gomera y el Hierro, más unos cuantos islotes. «Las islas afortunadas» son únicas y es que recogen paisajes de todas las regiones del planeta y cuentan con un clima subtropical durante 12 meses. Es considerado uno de los mejores microclimas del mundo, lo que se ve reflejado en el carácter caluroso de su gente.

Cabe destacar que en el archipiélago se encuentran cuatro de los 14 parques nacionales españoles y que el pino canario es único por su resistencia al fuego. Gran Canaria o «pequeño continente» recoge especies de Europa, África y América. No hay tierra que presente tal contraste de paisajes. Fuerteventura, separada de África por un estrecho espacio, cuenta con aguas ideales para el deporte acuático, estando el windsurf dentro del circuito de la Copa del Mundo. El paisaje extraordinario de Lanzarote parece de otro planeta y es que, siglos atrás, erupciones volcánicas dejaron la isla cubierta de cenizas.

El accidente geográfico más simbólico es el Teide, en Tenerife, que con una altura de 3.718 metros, es el pico más elevado de España. La isla ofrece una variadísima flora y su costa presenta playas de finísima arena negra o dorada. La Palma, por su parte, sobresale por sus paisajes verdes. La isla acoge a 2.396 m. de altitud, en Garafía, una de las instalaciones telescópicas más modernas del planeta.

La Gomera es una isla rica y exuberante con gran autenticidad en sus tradiciones, como su folclore y el lenguaje silbado que emplean sus habitantes para comunicarse de una montaña a otra. Por último, El Hierro, es un lugar perfecto para pasar unas vacaciones tranquilas. Despunta la zona del Sabinal donde se encuentran las sabinas, árbol típico de la isla.

En las Canarias divertirse es fácil, sobre todo en la época de su conocido carnaval, haciendo hincapié en el de las dos capitales: Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria. La cocina canaria, por su parte, es cosmopolita, mezclando platos peninsulares, latinoamericanos y africanos; como las papas arrugadas, el mojo o el gofio. Por supuesto, destacan los frutos exóticos, en especial el plátano, de sabor exquisito. Sus vinos poseen diez denominaciones de origen y el queso dos.

Al igual que en las Baleares, se pueden visitar ya sea en avión o barco, las otras islas del archipiélago en menos de una hora.

Sin duda, pues, las islas Baleares y Canarias poseen una interesantísima oferta para cualquier tipo de turista, como si de un sueño se tratase, ofreciendo unas vacaciones inimaginables.

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