Vital Ingredient, restaurantes ingleses con espíritu español

Pasear por Londres sin escuchar una palabra de español es imposible. Es una experiencia que los 35.000 habitantes españoles registrados en Londres y los otros tantos sin registrar vivimos día a día. En nuestro puesto de trabajo, en nuestros hogares, en nuestro equipo de fútbol y cómo no en los restaurantes. ¿A quién no le ha atendido nunca un camarero español en Londres? Algo que si os habéis acercado a alguna de las tiendas de Vital Ingredient se hace prácticamente imposible. Esta cadena de restaurantes de comida rápida, fundada en 2001 por el empresario Alex Haynes cuenta con un 70% de trabajadores españoles de los 185 empleados totales, según datos facilitados por Hayley Cronin (Office Coordinator). Dicho porcentaje es aún mayor en alguna de las tiendas como en la de Houndsditch, donde 8 de los 10 trabajadores son españoles.

Este fenómeno no pasa desapercibido y no puede tratarse de una simple casualidad. Desde que Haynes abrió la primera tienda Vital en la céntrica Berwick Street hace ahora 12 años, la empresa no ha dejado de crecer. Su oferta se basa en ensaladas y sopas. La mayoría de sus clientes son oficinistas de la City, donde están ubicadas la mayor parte de sus tiendas, que buscan un lugar donde disfrutar comida sana servida de forma rápida. Doce años después de su fundación y tras la entrada del empresario estadounidense Paul Oberschneider en 2011, ha sido cuando la empresa ha empezado a crecer abriendo la mayoría de sus tiendas, hasta el total de 13 con las que cuenta en la actualidad.

Este inversor americano, antiguo cliente de la tienda de Berwick, es ahora CEO de la compañía y tuvo la amabilidad de atender a El Ibérico. Desde su punto de vista entiende que los españoles salen de su país «por la falta de oportunidades y vienen a Londres a buscar una». Preguntado por las razones de la presencia del 70% de españoles en la plantilla, Paul afirma que «son muy agradecidos y hacen lo posible por hacer un buen trabajo». Para este empresario de 54 años «los españoles parecen saber cómo disfrutar de la vida, es muy fácil llevarse bien con ellos y hacen de su puesto de trabajo un lugar más divertido». Una de las principales dificultades es el idioma, algo que para Paul «es un problema al principio, pero aprenden rápido», circunstancia que para él «es digna de admirar». En su opinión, la característica más importante de los trabajadores españoles es que «se puede confiar en ellos y que son muy agradables». Curiosamente Vital está financiado por el Banco Santander, algo que según las propias palabras de Oberschneider no está relacionado: «Es simplemente una casualidad o quizá el destino».

Una de las españolas trabajando en Vital es Esperanza Jiménez que actualmente ocupa el puesto de supervisora en la tienda de Houndsditch, situada cerca de Liverpool Street. En palabras a El Ibérico, esta madrileña cree que «el principal motivo por el que la empresa contrata a tantos españoles no es otro que su simpatía». Para esta vallecana, licenciada en Comunicación Audiovisual, «trabajar con españoles tiene aspectos tanto positivos como negativos». Entre lo positivo está que «te hace la vida más fácil. Nos entendemos los unos a los otros. Hemos venido del mismo sitio y en las mismas condiciones y eso nos ayuda a empatizar». Opinión que comparte su compañero, Pablo Lucas Medina. Para este joven de 23 años, que dejó España justo después de licenciarse en periodismo, la gran ventaja de estar rodeado de tantos compatriotas es que «te sientes en familia». Los dos están de acuerdo en que «el principal inconveniente es que no aprendes inglés».

Esperanza es un claro ejemplo de lo que Paul nos cuenta cuando indica que «cualquiera que empieza desde abajo puede ascender hasta convertirse en manager de alguna de las tiendas e incluso llegar a forma parte de la Administración». Y es que después de comenzar en Vital como salad maker en Mayo de 2012, Esperanza es ahora responsable de su tienda y cree que la confianza que han depositado en ella se basa en «el compromiso que le he puesto, aunque no se trate del trabajo de mi vida». Según sus propias palabras «el hecho de ser manager en una tienda de Inglaterra me va a ayudar en mi futuro». Paul está de acuerdo y cree que su paso por Vital puede ayudarles en su futuro: «Tienen una oportunidad de aprender en una cultura que no es la suya. Muchos de ellos volverán pronto a España y se llevarán consigo muchas enseñanzas».

Un claro ejemplo de alguien que ha prosperado tras su paso por Vital es Alejandra Perujo, titulada en enfermería por la Universidad de Cádiz. Esta malagueña de 23 años se encuentra trabajando como enfermera en The Wellington Hospital tras trabajar durante 11 meses en la tienda de Vital de London Wall. Según sus propias palabras «la experiencia Vital me ha ayudado mucho para conseguir un trabajo de lo mío». Para esta joven «el hecho de trabajar de cara al público en un país extranjero te ayuda a espabilar». Alejandra, que entró a Vital en Junio de 2012 gracias a una excompañera de la Universidad, afirma que «Vital me ha ayudado a conocer gente que ha sido importante para enfocar mi futuro, incluso ha habido clientes que me han ayudado».

La forma de ser de los trabajadores españoles ha ayudado a la empresa a crear fidelización por parte de los clientes. Algo que la historia de Matt Beale lo corrobora. Este galés, que era un asiduo a la tienda de Holborn antes del cambio de su oficina a la zona de Picadilly, afirma que «los trabajadores españoles de Vital me hacen sentir más feliz gracias a su sonrisa y amabilidad». Beale, que lo primero que hizo al cambiar de oficina fue buscar la tienda de Vital más cercana, no duda al afirmar que la presencia de españoles es la principal razón de ir a Vital cada día «me ayudan a superar el estrés diario de la oficina».

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