El pasado 2019 ha sido un año donde el cambio climático, la contaminación y diversos temas ligados al medio ambiente han estado en boca de todo el mundo. Con apariciones públicas como las de la activista sueca Greta Thunberg y convenciones como la conferencia COP25 celebrada en Madrid referida al cambio climático. Las grandes ciudades del mundo son las que más parte tienen que tomar en este asunto, mediante sus generaciones más jóvenes. Al tratarse de ciudades con mucha industria, tráfico, y población en general, su contaminación medioambiental es mayor.
Londres por ejemplo, es una de las ciudades con uno de los aires más contaminados del planeta. Su alcalde, el laborista Sadiq Khan, ha prometido convertir la capital británica en una ciudad con huella de carbono cero para 2030, si sale reelegido. Como medidas para ganar votos frente a sus competidores, los conservadores y liberal-demócratas, propone asemejarse a las capitales escandinavas -Copenhague, Oslo y Estocolmo- y lograr las cero emisiones de carbono.
Cero emisiones: un gran impacto para la sociedad
Según aseguró el alcalde de Londres en una entrevista a The Guardian: «Algunos dirán que es imposible llegar al objetivo marcado para 2030. Pero yo digo que podemos intentarlo. Se trata de una cuestión de justicia social, porque las comunidades más dañadas por este problema son las más pobres«.
La mayor parte de los partidos políticos británicos han establecido objetivos para alcanzar las cero emisiones, para fechas entre los años 2030 y 2050. El partido conservador asegura unas políticas para alcanzar el objetivo en 2050. Los liberal-demócratas, por su parte, prometieron cumplirlo llegado 2045. El partido verde en cambio, asegura la neutralidad de carbono en Londres para 2030.

El partido de Sadiq Khan afirmaba durante las conferencias del pasado otoño que lograrían el objetivo de las emisiones cero para 2030. Finalmente el partido laborista terminó ampliando la fecha y cediendo en su decisión, asegurando que ‘buscarían un camino hacia la solución’ para 2030. Esto fue debido a las presiones ejercidas por sindicatos ligados a la industria, que será la más afectada.
El alcalde de Londres ha prometido «implementar normas medioambientales más estrictas, huyendo de los combustibles fósiles y reduciendo los desechos». También ha asegurado que «el transporte público se volverá más ecológico». Con estas medidas y muchas otras que irán proponiéndose, se pretende que la población de Londres deje de respirar aire contaminado y pueda gozar de una ciudad tan especial sin necesidad de preocuparse por su salud.
We’re tackling the climate emergency:
♂️Record investment in cycling
World’s first Ultra Low Emission Zone
200,000 trees planted
60 new water fountains
World’s first National Park City
Most electric buses in Europe
⚡Launched #LondonPower#StandingUpForLondon pic.twitter.com/owHr6IvyAh
— Sadiq Khan (@SadiqKhan) 19 de enero de 2020






