El Tribunal Superior de Justicia del Reino Unido rechazó el pasado 23 de junio de 2026 los recursos legales presentados contra la ampliación del aeropuerto londinense de Gatwick, despejando el camino para un proyecto de 2.200 millones de libras que convertirá la pista de emergencia del aeropuerto en una segunda pista operativa a pleno rendimiento.
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La sentencia del juez Timothy Mould concluye que la aprobación de la ampliación por parte de la secretaria de Transporte, Heidi Alexander, es «racional y está respaldada por razones propias, adecuadas e inteligibles». El proyecto permitirá aumentar la capacidad del aeropuerto desde los 43 millones de pasajeros actuales hasta 75 millones a finales de la década de 2030, generará unos 14.000 empleos y aportará 1.000 millones de libras anuales a la economía británica, según sus promotores. Los grupos contrarios a la ampliación han anunciado que estudian recurrir la sentencia.
Qué implica la ampliación: una pista de emergencia convertida en pista comercial
La ampliación de Gatwick no supone la construcción de una pista completamente nueva, sino la reconversión de la pista norte de emergencia —actualmente usada para la circulación de aeronaves y situaciones de urgencia— en una segunda pista operativa para vuelos de salida. Para cumplir con las normas internacionales de seguridad aérea, la pista deberá desplazarse 12 metros hacia el norte, alejándola lo suficiente de la pista principal.
La segunda pista estaría destinada a los vuelos de salida de aeronaves de fuselaje estrecho, como el Airbus A320 o el Boeing 737. Con este cambio, Gatwick podría gestionar hasta 386.000 vuelos al año, frente a los unos 280.000 actuales, un incremento de aproximadamente 100.000 vuelos anuales. El número de pasajeros podría escalar de los 43 millones actuales a 75 millones a finales de la década de 2030.
La ampliación también incluye la remodelación de las calles de rodaje, la ampliación de ambas terminales, nuevas puertas de embarque y mejoras en las conexiones viarias entre los dos terminales. El proyecto está financiado íntegramente con capital privado, sin coste para el contribuyente.
La sentencia: ni ilegal ni contraria al objetivo de cero emisiones netas
Los recursos fueron presentados por el activista Peter Barclay, presidente del Gatwick Area Conservation Campaign (GACC), y por el grupo Communities Against Gatwick Noise Emissions (CAGNE), quienes argumentaban que el Gobierno no había evaluado correctamente el impacto climático de la ampliación, especialmente las emisiones de los vuelos entrantes y los efectos distintos del CO2.
El juez Timothy Mould rechazó ambos argumentos en una sentencia de 100 páginas, señalando que «no es ni ilógico ni contradictorio» que la secretaria de Transporte haya concluido que la ampliación no afectará a la capacidad del Gobierno para alcanzar sus objetivos de cero emisiones netas. El juez también descartó el argumento de que la ampliación de Gatwick es innecesaria por su proximidad a Heathrow, indicando que ambos aeropuertos tienen perfiles de usuarios distintos: Gatwick sirve principalmente a vuelos de ocio con aerolíneas de bajo coste, mientras que Heathrow opera como centro internacional de conexiones.
Las reacciones: entre la satisfacción del aeropuerto y la promesa de recurso
Gatwick Airport calificó la sentencia de «victoria del sentido común» y reafirmó su compromiso con el proyecto. Un portavoz del Departamento de Transporte afirmó que «es un proyecto que equilibra nuestros compromisos medioambientales con enormes beneficios económicos».
Sin embargo, CAGNE anunció que no aceptará la sentencia «como la última palabra» y que su equipo legal estudia presentar un recurso. El grupo denunció que las comunidades de Sussex, Surrey y Kent que financiaron la acción legal siguen teniendo «preocupaciones graves y legítimas» sobre el incremento del ruido, el empeoramiento de la calidad del aire, el aumento de emisiones de CO2 y la ausencia de inversión en infraestructuras de tratamiento de aguas residuales.
El contexto: Heathrow también se amplía
La sentencia llega en un momento en que el Gobierno impulsa simultáneamente la ampliación de los dos grandes aeropuertos londinenses. A principios de junio, el Ejecutivo presentó su plan para una tercera pista en Heathrow, calificándola de «crítica» para el crecimiento económico del país. Los planes de Heathrow Airport Limited (HAL) contemplan una pista de 3.500 metros de longitud que requeriría el desplazamiento de la autovía M25, mientras que el magnate hotelero Surinder Arora propone una pista alternativa de 2.800 metros que no implicaría mover la autopista. Si ambas ampliaciones se llevan a cabo, Heathrow podría gestionar 756.000 vuelos y 150 millones de pasajeros al año.









