La Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura destacaba en su último informe que existen 795 millones de personas subalimentadas en el mundo. En contraste, el país dentro de la Unión Europea que más alimentos comestibles vierte a la basura es el Reino Unido.
El 80% de los alimentos en la basura todavía se pueden comer
Según un estudio del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea, un 80% de los alimentos que los ciudadanos de Gran Bretaña tiran a la basura son todavía utilizables. Los hogares británicos generan a lo largo del año un monto de seis millones de toneladas de basura cada año. Alrededor de 80 a 110 kilogramos por individuo. Los habitantes de Alemania, Paises Bajos o Dinamarca, por el contrario, oscilan entre 40 y 60 kilos por persona.
La investigación muestra que de ese alto porcentaje, las verduras, frutas y cereales componían la mayor parte de los residuos alimenticios percibidos como innecesarios debido a que tienen una vida útil más corta y eso les hace ser propensos a ser desperdiciados antes de tiempo. Sin embargo, también se desperdician grandes cantidades de viandas, ejerciendo presión adicional sobre el medio ambiente según un estudio publicado en la revista Environmental Research Letters.
Agua y nitrógeno desperdiciados, debido a los residuos alimenticios de los consumidores de la UE
«La producción de carne utiliza muchos más recursos de nitrógeno y agua en primer lugar. Así que incluso unos pocos residuos pueden tener un gran efecto en términos de recursos perdidos.» Señala el Doctor Davy Vanham, autor principal del artículo. Hay un montón de vías para reducir el nivel de deshechos de comida, explica que «La industria alimenticia es bastante prudente: un montón de comida sigue estando en perfectas condiciones pero se tira cuando pasa su fecha de caducidad.» Además que desde las escuelas deberían concienciar a los niños de cara a las generaciones futuras.
Las economías familiares también suelen jugar un papel en la cantidad de comida que se desperdicia. «Con Rumanía hay menos basura ya que la población tiene menor poder adquisitivo.» Y agregó: «Es bueno que este tipo de desperdicios sean ‘evitables’ porque significa que somos capaces de hacer algo al respecto.»






