Geddes Gallery presenta A Transient Space, una residencia-exposición colectiva comisionada por Cornelia Marland y Miguel Mallol. Se trata de un proyecto de una semana de duración que tuvo inicio el pasado lunes 7 de diciembre con una residencia de cinco días, que concluye hoy mismo, para dar lugar a una exposición abierta al público durante todo el fin de semana.
La Residencia-Exposición se centra en el piso 26 de Caledonian Road. El propósito de esta manifestación artística -y la invitación desde la organización- se funda en la creación de obras en contestación a la percepción del edificio, una exploración y respuesta directa ante el espacio tal cual es. Se trata de un proceso de réplica ante el contexto y entorno, ante el espacio que ha comulgado a los artistas implicados durante estos últimos cinco días, respetando sólo una regla: no hay reglas. Los participantes son Andrea Abbatangelo, Alex J. Bunn, Cristina Guitian, James Rogers & Henry Badrick, Susana Sanromán y William Angus. Además, Hannah Adlide ha trabajado con los cineastas Louis Judkins y Ellie Bartlett para documentar la residencia. Entre sus protagonistas tres españoles: El comisario Miguel Mallol y las artistas Susana Sanromán y Cristina Guitian.
Miguel Mallol, crítico de arte y comisario artístico español, relató a El Ibérico la concepción de A Transient Space y diversos aspectos del proyecto.
¿Qué los ha movido en su creación?
Este espacio ha sido durante 50 años la tienda de alimentación de Leo Giordani, un emigrado italiano que vivió en este mismo edificio hasta que lo dejó hace veinte años repentinamente. Leo dejó la casa en abril de este año y Cornelia Marland, instigada por sus dueños decidió convertirla en un espacio expositivo. Yo visité el espacio por recomendación de otra comisaría y vi un potencial estupendo. Hay una exposición que me inspiró; la vi el pasado invierno en la zona de Kensington, tenía como espacio un viejo hotel y creí que la idea podía encajar aquí. Se lo propuse a Cornelia y nos pusimos en marcha.
La idea es la de reinterpretar la cotidianidad, crear una sincronía entre el edificio y sus habitantes con un entorno que ha cambiado frenéticamente a lo largo de los años en una zona simbólica para la ciudad como lo es Kings Cross.
¿Con qué criterio han sido seleccionados los artistas implicados?
Los artistas seleccionados tenían que demostrar que podían acoplarse a un espacio con mucha identidad y lo más importante: era una especie de «Land Art» urbano. Conservar la idiosincrasia de la casa y de la tienda era el mayor desafío dialogando con la temática de la exposición, siendo fieles a la recerca de cada uno para contribuir juntos en el proyecto, complementándose de una manera fluida. La selección fue mucho más sencilla de lo que pensábamos y con sorpresa conseguimos reunir en poco tiempo un grupo de artistas consolidados junto a algunos estudiantes. Queríamos artistas que ya hubieran trabajado en proyectos como este y que tuvieran una buena relación con los objetos cotidianos y con las personas como parte de la sociedad, pero también como individuo que viene condicionado por la realidad en la que vive. Contamos además con un grupo de estudiantes que realizarán cortos que se proyectarán cada día acerca de la residencia y que serán la base del vídeo que se proyectará acerca de la residencia durante la exposición.
¿Qué esperan de esta residencia en cuanto a vivencia transitoria y a resultado creativo?
Cuando se proyecta una residencia tienes muchas expectativas y total confianza en las capacidades de los artistas. La elección es la base del éxito pero no lo garantiza. No sabemos el trabajo final de todos, solo algunos nos han explicado su idea y han justificado la elección de su espacio, pero sabemos de lo que son capaces y estamos seguros que será una experiencia muy interesante para el visitante. Como vivencia creo que no es fácil convivir durante 5 días en un espacio de trabajo, pero creo que hemos creado un espíritu de equipo que va en una misma dirección y estamos seguros de que la experiencia será muy interesante para aprender unos de otros y establecer lazos profesionales que puedan, quizás, abrir nuevos caminos en el futuro.
En el preludio de la experiencia, días antes de embarcarse en la residencia, las artistas españolas Susana Sansomán y Cristina Guitian se refirieron a su excursión en A Transient Space:
¿Cuáles son sus expectativas en cuanto al proyecto?
Cristina Guitian: Me encanta tienda-casa Continental Stores, creo que ésta es una gran oportunidad para explorar el espacio y la energía “transitante” de la zona de Kings Cross. También es una gran oportunidad para conocer a otros artistas y trabajar con Cornelia y Miguel. La residencia/exposición me pilla en un momento de transición por lo que también supone una oportunidad para explorar mi trabajo de una manera nueva. Susana Sanromán: Soy de la opinión de que las residencias artísticas son muy productivas y hasta necesarias para la consolidación del artista. El hecho de poder desarrollar un trabajo, al mismo tiempo y en el mismo espacio con otros creativos, ayuda a fomentar la colaboración y la reacción de nuevos diálogos. Creo que esta residencia me proporcionará la oportunidad de crear nuevos vínculos con otros artistas y de experimentar nuevos procesos que pondré en práctica.
¿Cómo se están preparando para transitar esta residencia?
Cristina Guitian: Llego a la residencia literalmente con una maleta. Los últimos 5 años he estado trabajando con objetos de mi colección encontrada en las calles de Londres, en mercados, en la basura, el río, etc… Esta maleta que traigo contiene los únicos objetos restantes que no han sido usados en otras piezas. Susana Sanromán: El tema de la memoria es intrínseco y una constante en mi trabajo, siempre en busca de la reminiscencia de lo humano. Me encantaría crear una narrativa en torno al espacio, basada en mis propias sugestiones personales. El espacio real y la reconstrucción de una memoria impuesta y ficticia, se sobreexpondrán en mi obra. Quiero reflejar la transitoriedad de la memoria. Estoy planeando crear una nueva serie de esculturas, en directa reflexión con la la carga humana residual manifiesta en los sitios una vez habitados.
¿Qué esperan encontrar detrás de las puertas de estas habitaciones o a través de estos espacios donde ha transitado el tiempo y permanecido para ser recordado?
Cristina Guitian: Energías y recuerdos flotantes que trasmutar en mi trabajo. Susana Sansomán: Huellas de una presencia que ya no está. El mobiliario nos transporta a una realidad congelada en el tiempo. Mi trabajo buscará el reflejo de los vestigios de lo humano y de la gente que un día lo habitó.
Ahora sólo queda que a partir de mañana sábado, el público incursione el 26 de Caledonian Road, descubra el trabajo desarrollado, aporte su propia percepción y modifique con ella la transitoriedad del espacio una vez más.
A Transient Space
12-13 de Diciembre
Sábado: de 12 a 7pm Domingo: de 12 a 6pm
Geddes Gallery 26 Caledonian Road N1 9DU, Londres






