Inglaterra fue el primer país en comprometerse a reducir a cero las emisiones de gases contaminantes para el año 2050. Sin embargo, los consejeros de medio ambiente defienden que este objetivo es demasiado ambicioso, pues no está respaldado por un buen plan de acción contra el cambio climático. Los ministros no han sido capaces de cortar las emisiones de gases tóxicos lo suficientemente rápido.
Frenar el cambio climático, la asignatura pendiente del Gobierno británico
Frenar la contaminación del país es de urgente necesidad para combatir el cambio climático. Sin embargo, no será posible si el Gobierno no empieza a tomarse este problema en serio. Es cierto que elaboraron un reglamento de actuación para solventar esta situación. Aun así, no han sido capaces de llevarlo a cabo.
Por un lado, tenemos un gobierno que dice estar preparado para dar el gran paso que nos dirija a un año 2050 libre de contaminación. Por otro, dicho gobierno no ha logrado elaborar una política que se ajuste a la meta establecida. Es más, ni si quiera cuentan con un plan para el aumento de temperaturas que ya está afectando a todo el continente. A pesar de esta realidad, el Parlamento británico aprobó el objetivo de acabar con el 100% de la contaminación para el año 2050. Así, nos encontramos de nuevo con una institución que asegura estar preparada, pero que al final no lleva sus planes a la acción.
Por su parte, el Comité del Cambio Climático -CCC- evaluó las 33 zonas del Reino Unido que más atención necesitan. En estas zonas urgían políticas para evitar inundaciones o cualquier impacto en tierras de cultivo o cadenas de suministro. Con su valoración, el comité descubrió que no existía ningún tipo de progreso en ninguna de las áreas.
A pesar de todo, la portavoz del Gobierno de Reino Unido ha afirmado que en los próximos meses comenzarán los planes de actuación para afrontar las emisiones de gases en diferentes ámbitos. Además, también ha confirmado que tomarán «medidas para proteger el medioambiente de las temperaturas extremas.»






