Los británicos son cada vez más conscientes de que hay que poner una solución al cambio climático lo antes posible. Tras meses de protestas contra la contaminación, como las llevadas a cabo por Extinction Rebellion o las manifestaciones de estudiantes siguiendo los pasos de Greta Thunberg, el Gobierno británico ha decidido tomar medidas. Se ha comprometido, para 2050, a reducir las emisiones a cero como «primer paso crucial» para combatir el calentamiento global.
Los activistas advierten que reducir las emisiones no es suficiente
Aunque el anuncio se ha descrito como un paso crucial para lograr reducir la contaminación, los activistas consideran que no es suficiente. A pesar de todo, es un gran avance y muy necesario. Reino Unido se ha convertido en el primer país en comprometerse a cumplir esta medida.
Esta nueva medida no ha terminado de convencer a los expertos. El científico jefe de Greenpeace en Reino Unido, Doug Parr, expresó su preocupación de que el plan permita ciertas emisiones de carbono. Ya que supondría que, aunque estas se reduzcan, se compensarán con las que se producen en otros lugares. Además, el grupo activista Extinction Rebellion calificó estos nuevos objetivos como una «sentencia de muerte». «La gente ya se está muriendo. Y esto solo empeorará si se fijan fechas lejanas», dijo el grupo sobre la fecha de cumplimiento, fijada en 2050. Sin embargo, también están agradecidos de que los políticos hablen de esta medida como algo urgente.
Para alcanzar el nivel cero de emisiones, es decir, un recorte del 100% en las emisiones, habría que realizar importantes cambios. Sobre todo en los coches, que tendrían que ser todos eléctricos. Además habría que fomentar el uso de la bicicleta y del transporte público. La medida también significará el fin de la calefacción de las casas con calderas de gas tradicionales y un impulso hacia una energía más ecológica. Reino Unido deberá utilizar métodos para eliminar los gases de efecto invernadero de la atmósfera para «compensar» la contaminación restante, como plantar árboles que absorben dióxido de carbono.






