9 curiosidades sobre el Támesis

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Decir Támesis equivale a decir Londres. Desde su nacimiento en el condado de Gloucestershire hasta su desembocadura en el Mar del Norte, su paso por la capital británica es lo que le ha convertido en un icono mundial. Desde El Ibérico os comentamos algunas curiosidades sobre el río más importante del país británico.

1. 346 kilómetros de largo

Sus 346 kilómetros lo convierten en uno de los ríos más largos de Europa. Sin embargo, el primitivo río Támesis era mucho mayor, ya que fluía desde lo que hoy sería Gales hasta Clacton-on-Sea, en Essex. De hecho, era un afluente del Rin, y fue una enorme masa de hielo durante una glaciación la que lo desvío hacía su curso actual, haciéndole pasar por el espacio que en la actualidad ocupa Londres.

2. 40 Torres Eiffel

Desde su origen hasta su desembocadura, los geólogos calculan que el Támesis arrastra aproximadamente 300.000 toneladas de sedimentos al mar. Una cantidad enorme con la que, por ejemplo, se podrían construir más de 40 Torres Eiffel.

3. En 1950 fue declarado biológicamente muerto

La presión demográfica y el vertido de residuos sin depurar hizo que el río Támesis se fuera  contaminando de forma muy acelerada desde principios del siglo XIX. En 1950 fue declarado biológicamente muerto en su último tramo, lo que implicaba que ninguna especie animal o vegetal era capaz de vivir allí. No obstante, tras la introducción de mejoras en el tratamiento de las aguas su estado ha mejorado mucho, y en un último informe de la Environment Agency se indicaba que la calidad química superaba el 80%.

4. Una ballena en el Támesis

En 2006 el Támesis recibió un peculiar visitante, y es que a la altura de Londres se pudo localizar una ballena, concretamente un calderón boreal. El animal, de unos cinco metros de largo y aproximadamente cuatro toneladas de peso fue retenido por un equipo de salvamento. Desgraciadamente murió en la barcaza que la trasportaba al estuario del río.

5. Dos tercios del Támesis, para consumir

El Támesis proporciona dos tercios del agua consumida en Londres. Un curioso cálculo indica que una gota de lluvia caída en Cotswolds, lugar de nacimiento del río, será consumida (y eliminada) por al menos ocho personas hasta que finalmente desemboque en el estuario.

6. Patinaje sobre el Támesis

Aunque resulte sorprendente, en el período conocido como la Pequeña Edad de Hielo el Támesis se congelaba. Lejos de cohibir a los londinenses, tal circunstancia era aprovechada por sus ciudadanos para patinar sobre el hielo, representar obras de teatro o montar puestos de comida.

El invierno de 1683/84 es el más frío del que existen registros, y provocó que el hielo del río llegará a tener más de 30 centímetros de grosor. La última feria que se celebró fue en 1814, año que también debió ser especialmente duro puesto que fue posible hacer que un elefante cruzara el río a la altura del puente de Blackfriars.

 

Río Támesis Congelado

 

7. 200 puentes sobre el Támesis

El Támesis es un lugar de reunión. A lo largo de su curso, sus orillas están unidas por más de 200 puentes, el primero de los cuales fue construido por los romanos hace más de dos mil años, en un lugar donde hoy está London Bridge. Además de los puentes hay 27 túneles, un vado y desde hace unos años un enlace teleférico.

8. El gran hedor

The Great Stink (el gran hedor) marcó un antes y un después en la historia del río. Dado que gran parte de los residuos de la ciudad se arrojaban al Támesis sin ser tratados, la suciedad se fue acumulando hasta tal punto que en 1858 un horrible olor obligó a suspender las sesiones en el Parlamento Británico. Tal hecho provocó que sus señorías plantificaran un nuevo sistema de alcantarillado y tratamiento de las aguas residuales que pese a que se tardó muchos años en ser ejecutado aún hoy en día sirve como referencia.

9. 119 especies de peces en el Támesis

La mejora de la calidad del agua ha propiciado un aumento del número de especies animales viviendo en el río. Los biólogos han reseñado la existencia de hasta 119 especies de peces en cantidades significativas, desde anguilas hasta salmones, además de otros animales tales como nutrias o topillos de río.

Sobre el autor

Economista y abogado de formación y profesión, y curioso por vocación. Un libro pegado a un hombre, llegó a Londres por ver qué hay detrás. Analítico, pero sencillo y (demasiado) despreocupado, jamás dirá que no a un café. Lleva más de un año tecleando para EL IBÉRICO, y lo que aún le queda.

9 comentarios

  1. Me gusta leer curiosidadrs y esta esta estupends sobre el rio tamesis,aunque no conozco Londtes y conocerlo es un sueño por cumplirlo algun dia……

  2. Holas!
    Buenas anécdotas, me dió mucha pena la pobre ballena… -_-.
    Por aquí tenemos el río Matanza alias “Riachuelo” en pésimo estado como el Támesis de antaño. En España tienen algún cauce tan contaminado?
    Asi es que los romanos construyeron el primer puente, serían aquellos de la 9na Legión “desaparecida”? ^_^
    Creo que desde hace un tiempo, se destaca mas la rueda de la fortuna al lado del río que el propio Big Ben, como símbolo de Londres, al menos en postales y películas =P.

  3. Saludos Andrés. Al parecer la historia con la ballena fue que estaban realizando perforaciones submarinas en el estuario del Támesis, y las explosiones acabaron por desorientar al pobre animal que confundido acabó nadando río arriba.
    Lo de la Novena Legión (la Hispana, que la llamaban) es un tema que tenemos que tratar un día, sin duda.
    Respecto a ríos contaminados, se habla del Guadalquivir, en Sevilla, como el más contaminado. Tráfico marítimo, un caudal bajo, industria… Un saludo

  4. Una capital llena de contraste en donde se ha sabido valorar lo antiguo y mezclar lo moderno, haciendo de la ciudad un lugar lleno de sorpresas .

  5. Fco. Javier González Espinosa on

    En 2015 tuvimos la fortuna de visitar Londres: impresionados con todo; su gente, sus atractivos históricos y turísticos, su Río, sus catedrales…
    Aída y Xavier Ébano, S.L. P. México

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